Perote se queda como único acusado en el juicio por las escuchas del Cesid

Alfonso Torices MADRID

ESPAÑA

Las acusaciones particulares y populares exculpan a Manglano y a los otros cinco imputados La defensa inculpa al entonces responsable del equipo de escuchas, ya fallecido

21 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El ex director general del Centro Superior de Investigación de la Defensa (Cesid) Emilio Alonso Manglano quedó ayer libre de culpa en el proceso que desde hace diez años investiga las presuntas escuchas ilegales de la inteligencia militar española a importantes políticos, empresarios, periodistas y al propio Rey Juan Carlos. Las acusaciones particulares y populares ejercidas por las víctimas decidieron, en la primera sesión de la repetición del juicio -celebrado por primera vez en 1999 y anulado por el Tribunal Constitucional-, retirar los cargos contra el ex general Manglano y contra los cinco miembros de la Unidad de Vigilancia del Espacio Radioeléctrico que supuestamente interceptaron centenares de comunicaciones por teléfono móvil entre 1984 y 1991. La renuncia sorpresiva de las acusaciones dejó como único procesado en el banquillo al ex jefe de Operaciones del Cesid y mano derecha de Manglano, el ex coronel Juan Alberto Perote, para el que la fiscal solicita una pena de cinco meses de prisión y nueve años de inhabilitación absoluta. El Ministerio Público entiende que Perote ordenó a los miembros del gabinete de escuchas que interceptasen y grabasen cualquier conversación de personajes públicos relevantes, con la clara intención de afectar su vida privada, y que archivasen la copia en casete si él así lo ordenaba. La repetición del juicio se debe a que hace un año el Constitucional anuló la sentencia, dictada en 1999 por la Audiencia de Madrid y ratificada por el Tribunal Supremo, por considerar que la Sección 15 de la Audiencia «comprometió su imparcialidad» al haber dictado antes del juicio un auto que reabría el sumario. La sentencia condenó a Manglano y Perote a seis meses de cárcel y a ocho años de inhabilitación y a los cinco miembros del gabinete de escuchas del Cesid a cuatro meses de cárcel y a seis años de inhabilitación. Entre la lista de escuchados estaba el Rey, los ex ministros José Barrionuevo, Francisco Fernández Ordóñez y Enrique Múgica; el ex vocal del CGPJ Pablo Castellanos, el ex presidente del Real Madrid Ramón Mendoza, el empresario Ruiz Mateos, la Iglesia de la Cienciología o el periodista Jaime Campmany. El tribunal que se encargará de la repetición del juicio desoyó las peticiones de nulidad del procedimiento, de perdón y de prescripción de los delitos. Sin embargo, sí aceptó que declaren en el nuevo juicio, que durará unas tres semanas, los jefes del Grupo de Apoyo Técnico del Cesid (enlace entre el gabinete de escuchas y Perote) y los jefes de las divisiones de la inteligencia militar. Ninguno había declarado en el primer proceso. La defensa del ex coronel dejó ayer entrever cuál será una de las líneas para la exculpación. Insistirá en que la dirección y manejo del gabinete de escuchas era del jefe de equipo, el ya fallecido comandante Navarro Benavente, y que él ignoraba la existencia del archivo de grabaciones telefónicas. Su abogado recordó la existencia de un informe policial de 1995 en el que se decía que Navarro Benavente amenazaba con difundir estas grabaciones secretas.