Las autopsias confirman que las 18 víctimas «no se enteraron de nada»

P. Gomís | A. Prádanos CASTELLÓN

ESPAÑA

Ninguno pudo reaccionar porque el gas provoca pérdida de consciencia y parálisis en las extremidades Repsol recuerda que el mantenimiento de las estufas depende de los usuarios

07 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

«Intoxicación por monóxido de carbono». Los fríos partes provisionales de los forenses confirmaron a mediodía de yer lo que ya nadie dudaba: los 18 amigos fallecidos en el albergue de La Todolella murieron asfixiados mientras dormían, sin percatarse que la mala combustión de una de las estufas que habían llevado para calentarse había inundado de gas la estancia principal de la casa rural. Los decesos, según los primeros análisis, se produjeron durante la mañana del domingo, después de las 8, momento en el que los fallecidos se marcharon a dormir tras pasar toda la noche de fiesta. Desde primeras horas de madrugada y hasta las 12 de ayer, los especialistas médicos trabajaron sin descanso y contrarreloj en las dependencias del Instituto de Medicina Legal de Castellón, en el Hospital Provincial, para que a primera hora de la tarde los cadáveres, una vez identificados, pudieran ser entregados a las familias. Los momentos más tensos de la larga noche se produjeron sobre las 6 de la mañana, cuando las decenas de familiares que se agolpaban a las puertas del centro médico pasaron a las morgues para identificar a sus seres queridos. Un equipo de 28 psicólogos y 3 psiquiatras del propio hospital y de la Cruz Roja tuvieron que emplearse a fondo para atender a los 250 allegados que pasaron la noche en vela esperando, algunos aún con esperanzas, que los peores presagios no fueran realidad. «No se dieron cuenta» A la espera de que los forenses redacten sus informes finales y que Toxicología confirme las cantidades de gas venenoso que inhaló cada uno de los fallecidos, el director del Instituto de Medicina Legal de Castellón, Mario Ventura, adelantó algunas de las conclusiones de los expertos: los 18 malogrados amigos «no se enteraron de nada», pues el monóxido de carbono provoca «parálisis en las extremidades», inmovilidad y pérdida de consciencia. Ventura desveló que, de hecho, la mayor parte los cuerpos fueron encontrados en su «posición inicial» (acostados en sus camas y literas), lo que avalaría la hipótesis de que fallecieron mientras dormían, sin sufrir. Otras autoridades también confirmaron que ya no caben dudas de que la asfixia por gas fue la causa de las muertes. El ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, aseguró que «no ha habido nada que haga pensar» que la hipótesis de la intoxicación por monóxido «no sea la correcta». Por su parte, Repsol recordó ante la serie de incidentes que se vienen dando con las estufas, que su mantenimiento y seguridad son «responsabilidad del usuario».