El presunto cerebro del 11-M declaró durante más de diez horas Admitió su amistad con los principales miembros del comando terrorista
13 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Un testigo reconoció ayer en la Audiencia Nacional a Rabei Osman El Sayed, Mohamed el Egipcio , como uno de los terroristas que residieron en la casa de campo de Chinchón -el lugar donde se fabricaron las mochilas-bomba del 11-M- en los días previos a la ejecución de la masacre de Madrid. , considerado por los investigadores el cerebro del 11-M y uno de los jefes operativos de Al Qaida en Europa, fue sometido ayer a una rueda de reconocimiento. La diligencia se produjo minutos antes de que el juez instructor Juan del Olmo y la fiscal Olga Sánchez le sometiesen a un largo interrogatorio, el primero desde que la semana pasada ingresara, por orden judicial, en la prisión de Soto del Real (Madrid) tras ser entregado por las autoridades italianas, país donde fue detenido el 7 de junio pasado. El sospechoso llegó poco después de las nueve de la mañana a la sede judicial en un furgón policial y rodeado de medidas de seguridad y, para sorpresa de todos, se mostró desde el primer momento proclive a declarar y a contestar a las preguntas que se le hicieron. Las respuestas fueron fluidas, según fuentes judiciales, y, en todo momento, estuvo asistido por su abogada de oficio y por un traductor de árabe. Las fuentes consideraron la identificación positiva del imputado y su ubicación en la casa de Chinchón como «muy importante» para el avance de la investigación de la trama que el 11 de marzo pasado asesinó en Madrid a 191 personas y causó heridas a más de 1.800. Con independencia del nuevo dato, Del Olmo, en el auto por el que le envió a prisión el miércoles pasado, especificó que Mohamed el Egipcio , a falta de nuevos hechos aún más concretos, ocupó «una posición preeminente» dentro del núcleo duro del comando islamista que voló los trenes de cercanías. El escrito judicial achacó al sospechoso la presunta comisión de varias decenas de delitos de asesinatos y estragos que le podrían acarrear casi 6.000 años de cárcel. «Proyecto mío» En el mismo documento, el magistrado recordó que Rabei Osman, según las escuchas realizadas tras el 11-M al imputado por la policía italiana, aseguró a otros islamistas radicales de su confianza que «el atentado de Madrid fue un proyecto mío y los que han muerto mártires -los siete suicidas de Leganés, el núcleo duro del grupo- son mis queridísimos amigos». Las cintas con las grabaciones, realizadas a través de micrófonos instalados en su casa de Milán, se escucharon ayer por la tarde en la Audiencia Nacional, lo que dilató de forma considerable la comparecencia. De hecho, el sospechoso, a lo largo del interrogatorio judicial, reconoció su amistad con varios de los principales imputados por la masacre -unos muertos en Leganes y otros vivos y encarcelados-, según indicaron las mismas fuentes judiciales. Entre los nombres reconocidos podrían estar el de uno de los jefes del comando, Serhane Ben Abdelmajid, El Tunecino , y los de los imputados y encarcelados Fouad El Morabit y Basel Ghayoun, este último uno de los presuntos autores materiales de la matanza. Mohamed el Egipcio declaró hasta bien entrada la madrugada ante el juez Juan del Olmo y la fiscal Olga Sánchez y estaba previsto que se le mostrasen distintas fotografías de los imputados para comprobar a cuántos de ellos reconocía.