El anterior presidente del Gobierno entra en el Club de Madrid, una selecta organización en la que están Clinton, Gorbachov, Cardoso y Jospin
12 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.¿Puede existir algún lugar donde Aznar y Felipe González, enemigos irreconciliables, trabajen juntos? Sí, el Club de Madrid, una organización independiente que reúne a 43 ex jefes de Estado y de Gobierno y cuyo objetivo es promover la democracia en el mundo. El anterior jefe del Ejecutivo es el último fichaje de este selecto club, que preside el ex mandatario brasileño Fernando Henrique Cardoso y del que forman parte Bill Clinton, Lionel Jospin, Mijail Gorbachov, González o Raúl Alfonsín. Vaclav Havel y Romano Prodi, entre otros, se acaban de incorporar. El Club de Madrid advirtió ayer de que la lucha contra el terrorismo internacional ha reducido las libertades civiles en favor de la seguridad. ¿Estará de acuerdo Aznar con esa afirmación, que se puede aplicar a los Estados Unidos de su amigo George Bush? Ayer no pudo expresar su opinión sobre este asunto, ya que excusó su asistencia a la 3ª Asamblea General del club que se está celebrando en el Congreso de los Diputados por los cursos que imparte en la universidad de Georgetown. Cardoso no se mordió la lengua: algunos Estados aprovechan la demanda de seguridad de los ciudadanos para restringir sus derechos. El comisario europeo de Justicia e Interior, Antonio Vitorino, echó balones fuera: eso no pasa en la UE, donde «el tesoro más valioso» es «la democracia y la defensa de las libertades civiles», que han eliminado «la tiranía del miedo». De momento Aznar tendrá que trabajar en el mismo club que González (dentro de poco también lo hará en el Consejo de Estado) y otros destacados socialdemócratas. El debate está asegurado con sus «nuevos amigos».