Ibarra dice al Gobierno «que se meta el indulto a Vera donde termina la espalda»

La Voz R.N. | MADRID

ESPAÑA

El ministro de Justicia afirma que el condenado tiene que arrepentirse José Blanco declara que «no puede haber privilegios ni tratos de favor»

09 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

«Que se metan el indulto donde termina la espalda», afirmó anoche el presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, dirigiéndose al Gobierno y al ministro de Justicia y en una clara referencia al indulto que espera Rafael Vera, ex secretario de Estado de Seguridad. Ibarra, que también es secretario general del PSOE de la comunidad extremeña, respondía con uno de sus conocidos exabruptos a las declaraciones de López Aguilar asegurando que el Gobierno no tiene «ninguna intención ni pronóstico favorable» de conceder el indulto a Vera. Ibarra, que presentaba en Badajoz el libro de Alfonso Guerra «Cuando el tiempo nos alcance», recordó que ni Rafael Vera ni él mismo han pedido el indulto, «porque yo no pido indulto para inocentes», y retó a López Aguilar a que, «si tan estrecha tiene la conciencia, me diga un sólo parráfo de la sentencia donde haya un hecho que pruebe que Rafael Vera se llevó dinero a su casa», y le preguntó si no le preocupa la carta que escribió Vera en la que acusaba a jueces y fiscales de haberse llevado fondos reservados. El Gobierno lo tiene claro La postura del Gobierno sobre el indulto de Rafael Vera la dejó claro el ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, al asegurar que no hay «ninguna intención» de concederlo. En el programa 59 segundos de TVE-1 (declaraciones a las que se refiría anoche Rodríguez Ibarra) aseguró que el delito por el que fue condenado el ex secretario de Estado carece de la simpatía del Gobierno y recalcó que el Ejecutivo «no puede estar de ningún modo bajo nada que se parezca a ninguna defensa del crimen de Estado ni de delitos que merecen reprobación y la han tenido en las sentencias penales». Además, recordó que el condenado tiene que arrepentirse de los hechos y devolver tres millones y medio de euros para que le sea concedida la gracia. El Ejecutivo niega haberse sentido presionado por el hecho de que el ex presidente del Gobierno Felipe González firme el requerimiento para que se le conceda la medida de gracia. El férreo silencio que mantuvo el gabinete de José Luis Rodríguez Zapatero en los días en los que se conoció esa petición ha dado paso ahora a la insinuación de que no habrá perdón. En el mismo sentido se manifestó el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, que declaró que «no puede haber privilegios, ni tratos de favor», y defendió que el ex secretario de Estado de Seguridad «tiene que ser tratado como un ciudadano más en relación con un asunto donde hay una condena firme y clara». Por su parte, el ex secretario de Estado Rafael Vera recordó ayer al ministro de Justicia que la concesión de un indulto «es una decisión colegiada del Consejo de Ministros», y no sólo depende de su departamento, «aunque parece que él ya lo ha decidido de antemano». Vera manifestó que, no obstante, respetaba «esos comentarios de un ministro socialista» y señaló irónicamente que agradecía «su serenidad y objetividad, porque está al margen de presiones mediáticas». Ruiz Mateos y el indulto Más sorprendente fue la nota de prensa de la familia Ruiz Mateos, que ejerció una de las acciones populares en el caso fondos reservados. La nota señala que se suma a la petición de indulto para Vera y el ex director de la Policía, Rodríguez Colorado. La familia del empresario jerezano justifica su petición de indulto en el hecho de que «los que vivimos son tiempos de reconciliación, y ésta sólo se consigue con la generosidad de todas las gentes de este país».