La capital venera a su patrona

La Voz

ESPAÑA

Madrid, Madrid, Madrid Multitudinaria misa en la plaza Mayor en honor de la Virgen de la Almudena

09 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Alrededor de 10.000 madrileños se reunieron ayer en la plaza Mayor para venerar a la patrona de la capital, la Virgen de la Almudena, con una solemne misa. El acto, seguido por los asistentes con suma devoción, resultó lucido y colorido, gracias al sol que lució durante toda la mañana. La eucaristía fue oficiada por el Arzobispo de Madrid, cardenal Antonio María Rouco Varela. Entre los asistentes a la misa se encontraban el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, así como algunos otros miembros de sus respectivos equipos de gobierno, entre ellos, la concejala de Empleo y Servicios al ciudadano, Ana Botella, y el vicepresidente primero, Ignacio González. Eso sí, las 6.500 sillas colocadas para seguir el acto religioso fueron ocuopadas por otros tantos madrileños, quedándose miles de ellos si un lugar para sentarse, por lo que tuvieron que seguir la misa de pie. La imagen de la Virgen de la Almudena, que presidió el altar situado ante el edificio de la Junta de Distrito, salió a las once menos cuarto de la mañana de la catedral y fue llevada en procesión por las calles del centro de Madrid hasta llegar a la plaza Mayor, donde fue recibida por los aplausos de los miles de madrileños que asistían a la ceremonia. Al finalizar el acto, gran parte de los asistentes acompañaron a la imagen de la virgen hasta la entrada principal de la catedral, donde cientos de fieles ofrecían desde primera hora de esta mañana ramos de flores a la virgen. Tras la homilía, el alcalde de Madrid, como ya hiciera el año pasado, renovó el voto de la Villa frente a la patrona de la capital que, según la tradición, salvó a la ciudad de las inundaciones de septiembre de 1646. El regidor señaló que Madrid tiene que confiarle a la Virgen la esperanza que más se repite entre sus ciudadanos, y que, según subrayó: «No es otra que la ciudad nunca vuelva a ser escenario de una sin razón como la del 11-M, y que todos los pueblos del mundo se liberen del yugo del terrorismo y la violencia». La procesión de la virgen, una talla de madera policromada y estofada de 1,58 metros de altura y que data de 1500, estuvo encabezada por el cuerpo de Policía Municipal a caballo y su banda de música, a los que siguieron las casas regionales con sede en Madrid. Otra de las tradiciones que se cumple inexorablemente en la celebración de la Almudena es la adquisición en las pastelerías de la ciudad de las típicas coronas de nata y trufa. Según los datos aportados por este gremio, ayer se vendieron unas 500.00. Se trata de un postre que crearon los pasteleros de la capital hace unos 30 años. La masa, de forma circular y emborrachada con jarabe, se rellena con una pequeña capa de crema y luego se le añade nata o trufa. Finalmente, se le pone una decoración superior de almendras y unos puntos de nata, sobre los que algunos pasteleros ponen bombones, y otros, crema. La idea surgió de la Escuela de Empresarios de Pastelería, donde había tres empresarios que iniciaron un proceso de elaboración de este postre, ya que se consideraron que era vergonzoso que la patrona de los pasteleros de Madrid no tuviera un postre determinado para su día. Además, vieron que podía ser una buena oportunidad para probar las harinas con un bollo de levadura y ver como estarían para luego elaborar los roscones. Entre 300 y 400 personas se sumaron ayer al homenaje que el barrio de Leganés Norte rindió a los 192 víctimas de los atentados del 11-M y en rcuerdo del Geo Francisco Javier Torrenteras, fallecido en Leganés en los episodios suicidas de los terroristas islamistas que colocaron las bombas en los trenes. Convocados por la asociación de vecinos del barrio, el acto se celebró alrededor del monumento a las víctimas inaugurado en junio por la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre. Varias vecinas leyeron diferentes escritos es los que expresaron su pesar por lo sucedido y el deseo de todos de no olvidar nunca a los desaparecidos en tan execrable acto.