Marruecos entra en aguas españolas

La Voz LA VOZ | REDACCIÓN

ESPAÑA

El Gobierno marroquí concedió a tres empresas la búsqueda de crudo en el litoral mediterráneo que rodea a Ceuta, el archipiélago de Chafarinas y la isla de Alborán

03 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Marruecos otorgó el pasado 29 de julio licencias a tres empresas petrolíferas -la británica Afrex y las australianas Pancontinental Oil & Gas y Cooper Energy- para la búsqueda de crudo en el litoral mediterráneo oriental, concretamente, una superficie de 6.457 kilómetros cuadrados desde la Ciudad Autónoma de Melilla hasta la frontera marroquí con Argelia. La polémica entre España y Marruecos surge cuando dentro de este área se incluyen aguas consideradas como propias desde el Gobierno español: aquellas que rodean Melilla, el archipiélago de las Chafarinas y la isla de Alborán. Según el diario Expansión , las tres empresas encargadas de la prospección realizaron el acuerdo con el regulador marroquí, la Office National de Recherches et d'Exploitations Pétrolières, según el cual Afrex posee el 48% de los derechos, mientras que Pancontinental tiene el 32% y Cooper el 20%. De esta forma, las empresas podrán investigar el potencial de la zona durante un periodo de doce meses. Potencial que, según Pancontinental, puede dar lugar a «miles de millones de barriles», existiendo lugares donde puede haber «acumulaciones de gas o crudo de categoría mundial». Si estos primeros estudios están en lo cierto, la licencia podrá renovarse pasados estos doce meses y, en último término, podría transformarse en un permiso de exploración que permitiría perforar los puntos más prometedores. No es la primera vez Desde el Ejecutivo español aseguran que las disputas entre ambos países por el petróleo no son nuevas, ya que se iniciaron «en la etapa anterior de las relaciones hispano-marroquíes». En marzo del 2000, la petrolera estadounidense Conoco obtuvo de Marruecos una licencia en sus aguas territoriales del Mediterráneo. En esta zona, conocida como «W», se incluían las aguas de Ceuta, Melilla, el Peñón de Alhucemas y las islas Alborán. En aquella ocasión, España, lejos de sentirse agredida, otorgó a esta misma sociedad, en octubre del 2001, cuatro permisos de investigación de hidrocarburos en la parte española del mar de Alborán. Poco después, en noviembre del 2001, la situación fue bien diferente. Marruecos concedió la exploración de la costa saharaui a la empresa francesa Total Fina Elf y a la estadounidense Kerr Macgee. La ejecutiva de Aznar, molesta porque dejaran fuera a las petroleras españolas, otorgó a Repsol nueve permisos entre la costa marroquí y las islas de Lanzarote y Fuerteventura.