Un niño de año y medio murió ayer tras caer por la ventana de un tercer piso en la localidad catalana de Palafrugell, después de ingresar en estado crítico en el Hospital de Palamós (Girona). El pequeño, de origen magrebí, se precipitó por la ventana sobre las 16.30 horas y fue atendido instantes después por el equipo sanitario de una ambulancia medicalizada en el mismo lugar del accidente, donde fue intubado y estabilizado, para posteriormente ser trasladado al Hospital de Palamós, donde moriría minutos después. Aunque las investigaciones no han podido desvelar los motivos por los que se produjo el accidente, fuentes policiales señalaron que el niño no se encontraba sólo en la vivienda cuando ocurrió el suceso, y que los primeros indicios apuntan a que el pequeño se precipitó tras encaramarse a algún mueble que le permitió alcanzar la altura de la ventana.