El príncipe Felipe prenderá el pebetero instalado en la Puerta de Alcalá después de que el próximo domingo 30 relevistas -entre ellos dos en recuerdo de las víctimas del 11-M- recorran con la antorcha olímpica el centro de Madrid, un acto que costará en torno a un millón de euros, según informó el Ayuntamiento. El vicealcalde de la capital, Manuel Cobo, presentó ayer los pormenores del acontecimiento, que se celebrará bajo el lema Madrid Pasión Olímpica , y la lista de los 30 relevistas, entre los que habrá dos alumnos del Instituto Nacional de Educación Física en recuerdo de las víctimas del 11-M, especialmente de sus dos alumnos fallecidos en los atentados. Los Príncipes de Asturias, don Felipe y doña Letizia estarán acompañados por el alcalde de Madrid, Alberto Ruíz-Gallardón, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, la presidenta regional, Esperanza Aguirre, y el presidente del Comité Olímpico Español (COE), José María Echevarría. La llama olímpica recorrerá los últimos 400 metros de su paseo por Madrid en manos del futbolista Kiko Narváez, quien se la entregará, a su vez, al alcalde Ruiz-Gallardón, que se la dará al Príncipe para que encienda el pebetero situado en la Puerta de Alcalá, hacia las 11.25 horas del domingo. A esa hora empezará unos metros más allá un espectáculo gratuito, situado en un escenario en Cibeles, en el que Paco de Lucía y una coreografía de inspiración deportiva de Sara Baras despedirán a la llama olímpica junto a El Canto del Loco, antes de que los responsables olímpicos salgan con la antorcha hacia Barcelona. En el aeropuerto de Barajas un coro de 60 voces procedentes de distintas corales interpretará el himno olímpico, cantado en griego a capella y dirigido por Gregorio Muñoz de la Calle, profesor de la Banda Sinfónica Municipal de Madrid, con la actuación de la soprano Sonia Terol.