El Poder Judicial suspende a un juez que se valió de su cargo para vengarse de una ITV

Alfonso Torices MADRID

ESPAÑA

?l Poder Judicial suspenderá en los próximos días de empleo por un tiempo mínimo de seis meses a un juez que en el 2003 se valió de su cargo para vengarse de los encargados de una ITV con la que había tenido problemas. El pleno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) dictaminó que José Manuel Raposo, titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Castropol, es autor de una falta disciplinaria muy grave, «de abuso de la condición de juez para obtener un trato de favor injustificado». La propuesta de suspensión puede elevarse a tres años y, en cualquier caso, supondrá la pérdida del destino. Según los hechos declarados probados, el juez sancionado quiso pasar la ITV de un automóvil antiguo en la concesión de Jarrio (Asturias), pero obtuvo un informe desfavorable. A lo largo de tres meses, el magistrado tuvo que acudir al menos en dos ocasiones más a la ITV porque seguía sin cumplir los requisitos técnicos marcados. En enero del 2003, con la revisión de la ITV ya pasada, Raposo envió una comunicación a los responsables de la concesión, sabiendo que se conocía su condición de juez, en la que concedía cinco días al inspector jefe para que le ingresara en su cuenta corriente la suma de 18.000 euros en concepto de daños y perjuicios. Tanto el fiscal como la instructora entienden que el juez «se prevalió de su condición para obtener tal indemnización, a la que caben razonables dudas de que tuviese derecho, y que, en todo caso, debió reclamarse por la vía judicial oportuna».