El coche en el que viajaban ocho personas quedó atrapado en un paso a nivel sin barreras Los dos chicos que sobrevivieron al accidente siguen graves pero no se teme por su vida
10 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El dolor y la consternación presidieron el funeral de los seis jóvenes fallecidos en la localidad salmantina de Aldehuela de Yeltes, donde un tren arrolló al vehículo en el que viajaban ocho personas al quedar atrapado en medio de la vía de un paso a nivel sin barreras. El exceso de peso del turismo se confirma como principal hipótesis para explicar por qué el Seat Ibiza quedó clavado en plena vía férrea. Los ocho jóvenes habían tomado un camino alternativo de tierra para regresar a casa desde Fuente de San Esteban, un pueblo cercano en el que se concentran los jóvenes de la comarca los fines de semana, pero el vehículo no pudo superar el paso a nivel al coincidir con la locomotora que circulaba por la vía férrea a las 7.20 horas del viernes. El portavoz del departamento de comunicación de Renfe en Castilla y León, Javier Tascón, aseguró ayer que el maquinista hizo sonar el silbato de aviso en numerosas ocasiones, pero no pudo evitar el impacto: «El conductor, al ver que ese coche se iba acercando al paso a nivel, hizo sonar varias veces el silbato, aunque, al parecer, no le oyeron o no sabemos lo que ocurrió, pero el coche se acercó a la vía e intento cruzar mientras pasaba el tren». 300 habitantes Las escenas de emoción, los llantos y las muestras de desconsuelo inundaron ayer la iglesia de Aldehuela de Yeltes, una pequeña localidad de apenas 300 habitantes situada a 80 kilómetros de la capital salmantina. Más de un millar de familiares y amigos de cuatro de los seis jóvenes dieron el último adiós en el templo y en el centro cultural del pueblo, convertido en un improvisado tanatorio. Las exequias fueron oficiadas por el obispo de Ciudad Rodrigo, Atilano Rodríguez. Los padres de otro de los jóvenes optaron por incinerar los restos de su hijo en Salamanca, y el sexto fue trasladado a San Sebastián, donde vive su familia. La mayoría de los jóvenes vivían habitualmente fuera de Aldehuela, aunque frecuentaban el pueblo sobre todo en los períodos vacacionales. El alcalde de Aldehuela, José Rafael Cañamero, aseguró que todas las víctimas son muy conocidas: «Estamos todos los del pueblo consternados y destrozados por la tragedia tan impresionante». El ayuntamiento ha decretado tres días de luto oficial que comenzaban desde ayer, día desde el que las banderas ondean a media asta. Las otras dos víctimas del coche siniestrado que lograron salvar sus vidas, dos jóvenes de 19 años y naturales de Beasain (Guipúzcoa) y Salamanca, respectivamente, se encuentran en estado de gravedad en el hospital Clínico Universitario de Salamanca, pero en las últimas horas han experimentado una leve mejoría. Ángel G., que padece politraumatismo, se encuentra ingresado en la planta de traumatología. Sin embargo, Soledad C., con politraumatismo y fractura de pelvis, permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos, aunque su vida no corre peligro.