Aznar se niega a hacer «quinielas» sobre los responsables de la matanza

ESPAÑA

MANUEL H. DE LEÓN

Su último Consejo de Ministros se celebró ayer con todos los participantes de luto «El fanatismo religioso o el étnico sólo marca diferencias en sus coartadas», dice

12 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

«Estamos hablando de un atentado terrorista terrible. No me pida usted que yo juegue a las quinielas». Aznar rechazó con esa frase el requerimiento para que aclare cuál de las dos líneas de investigación sobre la autoría de la matanza, ETA o Al Qaida, tiene prioridad. «Yo no evalúo quién tiene posibilidad, nosotros jugamos sobre hechos determinados, constatados», insistió el presidente, a pesar de que el día anterior el ministro de Interior, Ángel Acebes, atribuyó el atentado a ETA «sin ninguna duda». Aznar compareció para garantizar la total «transparencia» del Gobierno en el traslado de datos a la opinión pública. Insistió en que no está descartada «ninguna línea de investigación», aunque añadió que «cualquiera con dos dedos de frente» tiene que pensar en ETA como principal responsable de la masacre. Durante su larga intervención, el presidente hizo visibles esfuerzos para no nombrar a ETA en ningún momento y llegó a utilizar circunloquios como «la banda que todos conocemos». En un tono más áspero que en la víspera, rechazó distinguir entre el terrorismo de ETA o el de Al Qaida. «El fanatismo religioso o el fanatismo étnico sólo marca diferencias en sus coartadas, pero obedece al mismo impulso asesino y genocida», subrayó. Rechazó las insinuaciones del socialista José Blanco de que el Gobierno esté ocultando información hasta después de las elecciones, tachó de «miserables» a quienes insisten en ello y explicó que él mismo habló con Zapatero en dos ocasiones para informarle de la investigación. Aznar hizo una cerrada defensa de la actuación de Acebes y aseguró que el ministro de Interior «hizo lo que tenía que hacer» cuando atribuyó el atentado a ETA. El último Consejo de Ministros del Gobierno Aznar se celebró en circunstancias dramáticas, según fuentes del Ejecutivo, con todos los ministros de luto. La intención del Gobierno es que, pese a la tragedia, las elecciones de mañana se celebren con normalidad y para ello se extremarán las medidas de seguridad. Aznar concluyó su mensaje asegurando que «ninguna minoría fanática va a conseguir suplantar la decisión libre de los ciudadanos españoles.