Más humor mudo con Tricicle

La Voz

ESPAÑA

Madrid, Madrid, Madrid El trío catalán recala en la capital con «Sit», un montaje que rinde homenaje a la silla

08 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Son capaces de hacer reír sin abrir la boca. Su humor inteligente y surrealista tiene una peculiaridad: es mudo. Los catalanes Tricicle se bastan y se sobran con su aparentemente ilimitada capacidad de expresión corporal para llevar 24 años encandilando inevitablemente al público con montajes como Slastic (1986), Terrific (1991) y Exit (2003). Tras una ausencia de cuatro años -su última visita fue en el 2000, con motivo de su veinte aniversario- la inconfundible vis cómica del trío formado por Paco Mir, Joan Gracia y Carles Sans regresa a la capital. Su último espectáculo, Sit, aterriza el próximo día 13 en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid, avalado por un rotundo éxito a su paso por Alicante, Valencia y Barcelona. El montaje, que promete una buena dosis de espíritu Tricicle (ya se sabe: una mezcla entre clown y mimo capaz de generar un ritmo trepidante de gags), consiste en una serie de variaciones sobre la figura de la silla, «un objeto omnipresente en la vida humana», explica Paco Mir, «dicen que estamos un tercio de nuestras vidas durmiendo, pero nadie dice que los otros dos tercios los pasamos sentados». Sit sigue la historia de de una familia ficticia que ha estado involucrada en la evolución de los asientos a lo largo de los siglos. El último eslabón de esta estirpe imaginaria son ellos mismos, unos cómicos que trabajan con estos muebles en su espectáculo. Respaldos, patas y adornos de todos tipo marcan la diferencia entre las más de setenta sillas que acompañan a los Tricicle a lo largo de un montaje en el que los asientos caen rendidos al embrujo del trío cómico y se convierten, por ejemplo, en un rebaño de ovejas o en protagonistas de un cuento de hadas. Y es que, como dice Joan Sans, «en la vida de los payasos, lo único fundamental son la nariz roja y una silla». La sala Cuarta Pared dedica su escenario a dos obras de denuncia, que critican la presencia constante de intolerancia y violencia en la sociedad actual. Ayer se estrenó la primera de ellas, Rottweiler, que parte de una entrevista televisiva a un skinhead para poner sobre la mesa la creciente presencia de estos grupos de idelología neonazi en nuestro país, así como el daño provocado por la llamada telebasura, que no vacila en dar publicidad a comportamientos censurables si con ello consigue aumentar las cotas de audiencia. La pieza, puesta en escena por la compañia Astillero, supone el debut como escritor de teatro del hasta ahora director Guillermo Heras, que pasa el testigo de su anterior ocupación a Luis Miguel González Cruz. El actor Raúl Girdó, a su vez, encarna al nazi protagonista, apodado Rottweiler. A partir de hoy, la programación antiviolencia de la sala Cuarta Pared se completa con la obra Intolerancia, que refleja la presencia de prejuicios en nuestra sociedad a través de nueve historias cotidianas. Un total de 65.153 personas visitaron la exposición Nubia. Los reinos de Nilo en el Sudán, instalada en la Fundación La Caixa, hasta su clausura, el pasado cuatro de enero. Este éxito sella una muestra que ha recorrido la historia artística de este territorio africano, que antaño se extendía desde la primera catarata del Nilo, en Asuán, hasta la sexta, en Jartún, desde la prehistoria hasta la Edad Media. Los más de 350 objetos expuestos, desde pequeñas piezas de oro hasta colosales estatuas de faraones, fueron cedidos por museos de todo el mundo, entre ellos el British Museum y el Metropolitan.