El arte más vanguardista aguarda a los visitantes en los lugares cotidianos del edificio

La Voz

ESPAÑA

?uera de las solemnes salas de exposiciones, espacios neutros e ideales para la representación, La Casa Encendida ha prestado su fachada, ventanas, entreplanta y pasillos a las más propuestas creativas más innovadoras. A lo largo de todo el año siete artistas plásticos han sorprendido al visitante con proyectos originales que les obligaban a detenerse y reflexionar. Los toldos de Maider López; el laberinto de libros que proyecta Alicia Martín en Políglotas ; la reflexión sobre la memoria y la historia española que propuso Fernando Sánchez Castillo Anamesis o el homenaje de Jose Eugenio Marchesi a la mosca del vinagre representaron una forma más activa de ver el arte. Junto a ellos, las siluetas de caza del siglo XVII y XVIII que Abigail Lazkoz recupera en Humus , el juego de espejos y engaños visuales que idea Sofía Jack y la recopilación de elementos comunes de expresión popular que recoge Ester Partegás indagaron en el espíritu del ser humano y su relación con el entorno. Las obras, que no tendrían sentido fuera de los espacios para los que han sido concebidos, han sido reunidas en el catálogo En Casa. Siete intervenciones en la Casa Encendida, con el que se ruenueva su compromiso con el arte emergente. El libro, que ha sido diseñado Base de Barcelona en colaboración con los propios artistas y el centro, propone una interesante relectura de los proyectos en un nuevo formato, traduciendo en papeles, pegatinas e incluso objetos, las ideas con las que trabajaron. Cada artista cuenta con un breve texto literario. Han escrito Rodrigo Fresán, Jordi Costa, Eduardo Lago, Javier Codesal, Devon Dikeou o Natalia Azpiazu.