Un palacio de hielo con poco hielo

Lorenzo Calonge MADRID

ESPAÑA

CHEMA MOYA

Reportaje | El PSOE lleva a los tribunales a la ex edil de Obras, Elena Utrilla La idea de un complejo deportivo y de ocio ha sido sustituido por un recinto de marcado carácter comercial

09 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Hace una semana se celebró la inauguración oficial del Palacio de Hielo de Hortaleza, a la que no asistió ningún miembro del Gobierno municipal. El dato ayuda a imaginar el clima de crispación en el que se ha puesto en marcha este viejo proyecto de la ciudad, con una denuncia socialista admitida a trámite por presunta prevaricación de la anterior concejala de Obras del Ayuntamiento y numerosas protestas vecinales debido al posible colapso del tráfico de la zona. La oposición censura que el equipamiento deportivo y de ocio que figuraba en la idea inicial ha sido sustituido por un centro comercial y de ocio. Por ello, ha interpuesto una denuncia contra la ex edil Elena Utrilla, aceptada por el Juzgado de Instrucción número 2 de Madrid, en la que se le acusa de ser la máxima responsable de las posibles irregularidades en la concesión y construcción del Palacio. Utrilla (número 30 en la lista del PP en las elecciones del 26-O a la Asamblea de Madrid) se defiende y asegura que ella nunca ha tenido potestad para adoptar ninguna decisión: «Todas se han tomado en los plenos y algunas con el voto a favor de los socialistas. Yo me he limitado a controlar la obra. Lo que el concesionario haga después no es cosa mía», sostiene. Reforma del proyecto El concesionario es Equidosa, una empresa cuyo accionariado está formado por Dreams Cinema. Su presidente, José Luis Bermúdez de Castro, admite que cuando ellos se hicieron cargo del proyecto reclamaron al entonces alcalde, José María Álvarez del Manzano, modificaciones en unos planos que, al principio, sólo recogían una pista de patinaje. «Necesitábamos dar algo más para atraer al público, un complemento. La idea original contemplaba 700 plazas de aparcamiento, pero luego las ampliamos a 2.000, ya que tenemos expectativas de que vengan miles de visitantes al día», explica Bermúdez de Castro. El recinto (abierto al público desde el pasado miércoles) consta de dieciséis salas de cine, una bolera de cuatro pistas, una guardería con cinco aulas, un gimnasio (a partir de mayo), cuarenta tiendas y veinte restaurantes, además de una pista de hielo de dimensiones olímpicas para patinar, aunque también está preparada para albergar espectáculos con capacidad para 5.000 personas. «La pista se ha convertido en un cubito de hielo en un gran centro comercial», denuncia la concejala del PSOE en el Ayuntamiento Marta Rodríguez Tarduchy. Según el grupo socialista, de los 12.274 metros cuadrados que contemplaba el pliego inicial, casi 10.000 debían estar dedicados a usos deportivos, «una cláusula que se ha incumplido», subraya Rodríguez Tarduchy. Añade, además, que se ha arrendado un local comercial alimentario sobre una superficie de 2.651 metros cuadrados, frente a los 750 máximos permitidos por el consistorio para establecimientos relacionados con la alimentación. La apertura al público tuvo lugar el pasado miércoles, aunque ello no significa que la obra esté terminada. Mientras los ciudadanos recorren los pasillos y hacen sus compras, electricistas, fontaneros y albañiles siguen tirando cables, preparando cemento o conduciendo carretillas tanto dentro como fuera del edificio, una escena que deja entre los visitantes una sensación de desorden. Protestas vecinales La polémica alrededor de este complejo no es actual, sino que surgió ya en la prehistoria del recinto, en 1994. Entonces, la Casa de la Villa convocó un concurso que un año después declaró desierto al no considerar válido ningún proyecto. Después, fue adjudicado a una gran aficionada al patinaje artístico, María Jesús Sánchez, aunque al tiempo le fue desestimada la concesión porque la administración desconfió de su solvencia económica. Finalmente, en diciembre de 1995, la construcción del Palacio de Hielo terminó en las manos de Equidosa. A este problema político se le suma otro de orden vecinal, ya que el Foro Ciudadano de Hortaleza también se muestra contrario a la ubicación de este complejo, por los efectos negativos que puede causar sobre el tráfico del barrio. «Atraerá a tanta gente como el Kinépolis de Pozuelo, pero éste está en plena zona residencial», afirma un portavoz.