CiU reclama que Carod abandone su ambigüedad y aclare si «traicionará» a sus votantes El candidato socialista dice que «todos somos republicanos de corazón, hasta el Rey»
08 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) se erigió definitivamente ayer en la reina del baile electoral catalán, pese a su militancia antimonárquica. Los pretendientes, Convergencia i Unió (CiU) y el PSOE catalán, no sólo quieren ser su pareja. Le piden a Carod, candidato de ERC, que aclare ya a cuál de los dos va a elegir. Entre tanto, el popular Josep Piqué intenta sacar tajada de esta pelea, al afirmar que el voto al PP representa la única garantía de que los republicanos no reinarán en el Parlamento de Cataluña. Agobiado por las desfavorables encuestas, Artur Mas, candidato de CiU y heredero de Pujol, denunció ayer que «los catalanes de buena fe se pueden quedar defraudados si ERC pacta con los socialistas». Esa alianza supondría, según Mas, entregar el control de Cataluña a Madrid, tanto a través del poder del Gobierno central como con el de una Generalitat obediente a la sede central del PSOE. A los dardos de un Mas que combina el palo y la zanahoria con ERC, Carod responde con el recordatorio de los pactos de CiU con el PP desde 1996, tanto en el Parlamento catalán como en Madrid. Ante las peticiones de que se defina, Carod contesta a la gallega, que diría un madrileño. Todo depende de la aritmética y de lo que le ofrezcan los socialistas y los herederos de Pujol. La equidistancia de ERC, resulta muy difícil de entender, en opinión de Pasqual Maragall, el socialista a quien la mayoría de las encuestas señalan como el futuro presidente de la Generalitat, en coalición con republicanos y poscomunistas de Iniçiativa per Catalunya. «Es imposible que Esquerra Republicana frustre el cambio que este país espera desde hace doscientos años», afirmó anoche en Manresa Maragall, para quien en las elecciones se ventilan entre el «futurismo» que él encarna y el pasado que representa CiU. El Rey, republicano «Se llaman Esquerra y si son de izquierdas, ¿cómo es que podrían pactar con la derecha, con CiU? Dicen que son republicanos. Todos lo somos de corazón, hasta el Rey», dijo un Maragall que aseguró hablarle a ERC desde la fraternidad. Minutos antes de que Maragall se subiera el estrado, los servicios del orden del PSC habían obligado a un señor que llevaba la bandera republicana de España a alejarse de las primeras filas, fuera del campo de tiro de las cámaras. En tiempos de boda real, la monarquía desata pasiones en Cataluña. Tras un arranque de campaña marcado por los fuertes ataques contra el nacionalismo vertidos por el barón socialista José Bono y el popular Mayor Oreja, Maragall y Piqué lograron en los dos últimos días sacudirse esas interferencias que tanto benefician a CiU y a ERC. Hoy todo puede cambiar de nuevo con el desembarco de Aznar y Rajoy.