Cataluña juega en España

| RICARDO MARTÍN |

ESPAÑA

EL MERCADO DE LA CORTE

08 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Factor estabilizador. Las autonómicas catalanas son la cita más importante, luego de las generales, en el calendario electoral español. No sólo porque Catalunya representa el 25% del PIB, sino porque su futuro Gobierno puede ser un factor decisivo para estabilizar la democracia española, sacudida en este tiempo por la insatisfacción del nacionalismo vasco. Dada su dependencia electoral del PP, el Pujol de la última legislatura no ha podido arbitrar en el País Vasco. Se abriría un tiempo nuevo si Maragall, por fin, fuera President. Chirac se escabulle. La deformación de la realidad a que se prestan las televisiones puede conducir a los españoles a conclusiones erróneas. Resulta que Chirac habría apoyado al Gobierno de España -según la versión manipulada- en su estrategia frente al plan Ibarreche, pero la realidad es bien distinta: el presidente francés calificó de «asunto interno» el plan independentista en su comparecencia con Aznar, sin ni siquiera rechazar las pretensiones del nacionalismo vasco sobre territorios franceses. Eso sí, Francia será inmisericorde con los terroristas. Europa despega. Las cosas no están nada claras en el pulso que libran en el País Vasco las fuerzas nacionalistas y constitucionalistas. El obispado de San Sebastián considera de dudosa legitimidad moral el cierre del órgano proetarra, Egunkaria, y Confebask, la patronal vasca, sigue sin rechazar expresamente el proyecto del lehendakari. La zona euro despega al fin, especialmente Alemania, y los buenos resultados de Aerolíneas Argentinas confirman que Iberoamérica, con el liderazgo de Lula y Kichtner, puede volver a crecer como hace cinco años.