PSOE e IU rechazan los cambios por «reaccionarios», ya que, creen, igualan seguridad a cárcel El texto, que crea 20 nuevos delitos y faltas, no entrará en vigor hasta octubre del 2004
06 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El Congreso cambió ayer de arriba abajo el actual Código Penal, aprobado hace sólo 8 años con la abstención del PP, y que fue calificado por el PSOE, su promotor, como el «código de la democracia». La reforma (aprobada por PP, CiU y CC y rechazada por PSOE e IU) modifica más de 170 artículos del texto vigente (entre ellos, parte de su médula) e introduce 20 nuevos delitos y faltas; remodela un tercio de la ley de 1995. La reforma, que no entrará en vigor hasta el 1 de octubre del 2004, cambia y endurece el sistema de penas; suprime y sustituye por otras sanciones los arrestos de fin de semana; endurece las condenas para delincuentes habituales, agresores domésticos y narcotraficantes; crea la pena de alejamiento e introduce la entrada en prisión para delitos como el impago de pensiones, el maltrato de animales, la conducción bajo efectos del alcohol o drogas, la tenencia de pornografía infantil o los delitos contra la propiedad intelectual. Sólo se aplicará a delitos cometidos antes del 1 de octubre, incluidos los ya juzgados, si beneficia al reo. El anteproyecto estima delitos graves los que acarrean más de cinco años de cárcel (tres, hoy); menos graves, entre tres meses de prisión y cinco años (de seis meses a tres años); y leves, tres meses de prisión, multa, alejamiento o trabajos en comunidad (arresto de fin de semana o multa). El cambio de filosofía viene del agravamiento de la sanción de las faltas y de los delitos menores para delincuentes habituales y por la intención de endurecer las penas y el cumplimiento de condenas de delitos graves: sin tercer grado hasta que se cumpla la mitad de la condena y posibilidad de que el fiscal la deje en suspenso si la recurre. La falta de consenso trajo un duro debate. Apoyado por IU, el PSOE tildó la «contrarreforma» de texto «reaccionario, antisocial y clasista», que olvida medio ambiente y seguridad alimentaria, y «es benigno con los delitos de cuello blanco». Los socialistas consideran que el PP «está obsesionado con la cárcel» y que no es cierto «a más cárcel más seguridad».