No se lo pierda | Teatro El veterano quinteto argentino trae a Madrid su último espectáculo, que combina desconcertantes instrumentos musicales con un humor afilado
04 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Los cinco componentes de Les Luthiers pueden alardear de algo que está al alcance de muy pocos: son inimitables. Nadie más que estos argentinos podría poner en escena la particularísima mezcla de música y humor con que llevan varias décadas conquistado al público de Latinoamérica, España y Estados Unidos. Su último espectáculo, Todo por que rías, se representará en el Palacio de Congresos hasta el día 15 de este mes y, en una segunda tanda, del seis de enero al 1 de febrero. Estos grandes del music hall hispano se mantienen fieles a su fórmula mágica, que combina la utilización de lo que ellos denominan «instrumentos informales» -un violín hecho con una lata de jamón, una mandolina instalada en la rueda trasera de una bicicleta o un bidet capaz de emitir notas medievales- con un humor ácido y plagado de máximas memorables («Hay dos palabras que te abrirán muchas puertas: tire y empuje», «Tener la conciencia limpia es síntoma de mala memoria»...). Les Luthiers dieron sus primeros pasos en el teatro universitario del Buenos Aires de los años 60, hasta que su montaje La Cantata Laxatón, que superponía el texto de un anuncio de laxante a una cantata barroca, les catapultó a una sala alternativa de la capital argentina. Desde entonces, este quinteto infalible ha producido un espectáculo nuevo cada dos o tres años, el último de los cuales, Todo por que rías, cumple sobradamente con las dosis de absurdo e hilaridad que esperan sus seguidores. Carlos Núñes Cortés, Carlos López Puccio, Jorge Maronna, Daniel Rabinovich y Marcos Mundstock aúnan la autoría total, desde la escenografía hasta los textos, en un show que recrea una telenovela, parodia una tertulia radiofónica, se burla de la mafia y dispara ironía y desvarío a ritmo de opereta, tango e incluso rap. Aunque Les Luthiers han colgado el cartel de Completo hasta el día 15 para sus actuaciones en el Palacio de Congresos, queda un consuelo: vuelven en enero.