Pujol dice que el PSOE de González «no se podía coger ni con pinzas»

La Voz AGENCIAS | BARCELONA

ESPAÑA

Afirma que pactó con los socialistas «del GAL» porque garantizaba la estabilidad catalana Los dos últimos presidentes del Gobierno arroparon en Barcelona a sus candidatos

31 oct 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

El presidente catalán, Jordi Pujol, afirmó ayer que el gobierno de la Generalitat llegó a pactar en su día con «el PSOE del GAL, de la estafa de Luis Roldán y de tantos desastres» porque este entendimiento garantizaba la estabilidad en Cataluña, un activo que «no se valora hasta que se pierde». En un mitin celebrado en Viladecans, Pujol subrayó que el PSOE de entonces -liderado por Felipe González- «no se podía coger ni con pinzas», pero, «pese a todo», convenía dar apoyo al Ejecutivo socialista. Pujol defendió los acuerdos alcanzados con el Gobierno de Aznar e indicó que «la mejora de la financiación para Cataluña se ha hecho pactando con el PP y no con el PSOE». También recordó que el canal autonómico de televisión (TV3) «se hizo en contra de la opinión del PSOE y con la abstención de los diputados del PSC en el Parlament». Felipe González y José María Aznar estuvieron ayer en Cataluña para arropar a sus respectivos candidatos. El ex presidente socialista participó junto a Pasqual Maragall en un mitin en el Polideportivo Club Basquet de L'Hospitalet, ante unas 1.500 personas. Maragall aseguró que el mayor avance en España y Cataluña se produjo entre 1977 y 1996, sobre todo en la etapa de Gobierno de González, cuando se reformó el ejército, se universalizó la sanidad y se hizo obligatoria la enseñanza básica. Como si hubiera escuchado a Jordi Pujol, afirmó que, una vez que los socialistas «ya hemos pagado el precio de nuestros errores», ha llegado el momento de «decir en voz alta que el socialismo catalán va a poner la primera piedra del cambio general en toda España». «Salud pública» González destacó que la victoria de Maragall es «un problema de salud pública» para acabar con la «fractura» de España que, a su juicio, está provocando José María Aznar. El actual jefe del Ejecutivo central, en un discurso ante empresarios en Barcelona, dijo que Cataluña se ha beneficiado de la estabilidad política e institucional facilitada por la colaboración entre PP y CiU en los últimos ocho años, y añadió que emprender ahora una «carrera» por cuestionar este marco «no hace ningún favor a los catalanes». Apoyo de Madrid Aznar y González significan la importancia que tienen las primeras elecciones sin la figura de Jordi Pujol. En unos comicios que, según todos los sondeos, se presentan muy igualados, las formaciones de ámbito nacional intentarán sacarle partido a sus políticos más influyentes. Mariano Rajoy y José María Aznar pretenden ser un apoyo constante para que Josep Piqué aumente los resultados obtenidos por su partido en 1999 y ambos intervendrán junto al candidato en un gran acto en Barcelona el próximo día 9. El PSC contrarrestará ese efecto con el aterrizaje en Cataluña de diversos dirigentes como José Luis Rodríguez Zapatero o el propio González. Los socialistas pretenden realzar la capacidad de liderazgo de Maragall en tierras catalanas, mientras el aspirante a la Generalitat no dejará de advertir, como dijo ayer en Villafranca del Penedés, que el socialismo español «tiene la necesidad y la obligación, y la está cumpliendo, de definirse más respecto a la España plural», para puntualizar a renglón seguido que «esto con Felipe González no era necesario».