Música viva en el subsuelo

La Voz

ESPAÑA

Madrid, Madrid, Madrid Once grupos y pinchadiscos actuaron ayer en los túneles del metro de la capital

28 oct 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Los madrileños están acostumbrados a que músicos apostados en cualquier rincón de los túneles amenicen sus trayectos en metro. Lo que no es habitual es que grupos conocidos toquen sobre un escenario intalado en pleno suburbano. El programa Músicas en tránsito, promovido por la Sociedad General de Autores, transformó ayer la estación de Nuevos Ministerios en un improvisado festival, que acogió las actuaciones de once jóvenes bandas y pinchadiscos, entre los que destacan las formaciones Mojo Project, Red House y Guerrilla Gorila. Rock, blues, pop, ritmos étnicos y sonidos electrónicos se alternaron durante nueve horas -desde las doce de la mañana hasta las nueve de la noche- en el vestíbulo del céntrico intercambiador. Este evento se suma a la tendencia actual de sorprender a los usuarios del metro con la organización de actividades varias, desde representaciones teatrales hasta exposiciones fotográficas, en el interior del suburbano. Músicas en tránsito pretende utilizar la música en vivo para concienciar a los ciudadanos sobre los peligros de la pirateria discográfica, por lo que se repartieron octavillas que rezaban Tira de la manta: sé legal a los madrileños que vieron convertirse su viaje en metro en un concierto insperado. El Museo del Prado ha adquirido cuatro obras del pintor sevillano Juan de Valdés Leal (1622-1694), «uno de los artistas más espectaculares de nuestro Siglo de Oro», en palabras de Gabriele Finaldi, director de Conservación e Investigación de la pinacoteca. Esta compra, que se ha llevado a cabo por un precio total inferior a un millón de euros, ha dado lugar a la exposición Valdés Leal: La vida de San Ambrosio, ya que los cuadros pertenecen al conjunto sobre la vida del santo que realizó el pintor para el oratorio del Palacio Arzobispal de Sevilla en 1673. La muestra está abierta al público desde ayer. Las cuatro pinturas -San Ambrosio nombrado gobernador general de Milán, San Ambrosio consagrado obispo de Milán, San Ambrosio negando al emperador Teodosio la entrada al templo y San Ambrosio absolviendo al emperador Teodosio- nunca han sido expuestas con anterioridad y se habían dado por desaparecidas durante más de 150 años. El Museo del Prado las ha comprado a un coleccionista particular de Suiza. Psicoanalista y hombre de teatro, Eduardo Pavlovsky es la encarnación perfecta del tópico argentino. El artista ha llegado a Madrid para representar brevemente (desde hoy hasta el viernes) dos piezas características de su trayectoria -«Quien vea estas obras sabe lo que es el teatro de Pavlovsy», explicó- en un marco excepcional: el Salón de las Columnas del Círculo de Bellas Artes. La Muerte de Marguerite Duras, que se pone en escena hoy, es el tormentoso monólogo de un ex boxeador contratado por las fuerzas políticas de la dictadura argentina. Potestad, la obra más conocida de Pavlovsky, transmitirá al público, mañana y el viernes, «la subjetividad de quienes raptaron niños» durante el mismo periodo, en palabras del actor.