Madrid, Madrid, Madrid El Museo del Prado registró una afluencia masiva de visitantes el día de las elecciones
27 oct 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Acudir a las urnas y visitar el Museo del Prado. Ése fue el plan dominical de los muchos madrileños que, según los datos facilitados por la pinacoteca, eligieron un programa democrático-pictórico para el día de las elecciones autonómicas. La afluencia masiva de visitantes, que el centro cifra en 15.235, generó una cola de más de un kilómetro para entrar en el museo. Los amantes del arte, agolpados en las escaleras de acceso de la calle de Felipe IV y el paseo del Prado, aguardaron largos minutos para poner una guinda impresionista a la jornada electoral. Y es que, según fuentes de la pinacoteca, la aglomeración se debió a «una exposición muy importante», la que el Prado dedica al francés Manet. Los domingos son los días más bulliciosos en el museo, ya que también permanece abierto por la tarde. La media de visitas dominicales, sin embargo, se sitúa en torno a las 11.000, muy lejos de las 15.235 registradas durante el pasado domingo, un auténtico récord. ¿Existe alguna relación entre la jornada electoral y el entusiasmo cultural de los madrileños? «En todo caso, hemos tenido un visitante menos», reponden fuentes del Prado, «contábamos con Esperanza Aguirre, y a última hora llamó para decir que no venía porque estaba acatarrada», concluyen los responsables de la pinacoteca, que atribuyen este éxito al poder de convocatoria de la muestra dedicada a Manet. Un montaje de cuatro horas de duración, representado en ruso -aunque con sobretítulos en castellano- y puesto en escena por un director moscovita célebre por su perfeccionismo. Es posible que el público se sienta desanimado por la carta de presentación de Guerra y Paz, la adaptación teatral de la novela de León Tolstoi que dirige Piotr Fomenko. Los desconfiados deberían saber que cuando este montaje se representó por primera vez en Madrid, hace dos años y en el marco del festival de Otoño -la misma organización que lo trae de vuelta a la capital-, los espectadores que vencieron su reticencia inicial tuvieron motivos para alegrarse: la belleza de la obra y el buen hacer de los actores traspasaron la barrera del idioma y la duración maratoniana del espectáculo. No hay motivos para pensar que Fomenko y los integrantes de su compañía, conocidos como «fomenkis» -en referencia al nombre de su director- en la escena internacional, no sean capaces de repetir el milagro en esta ocasión. En todo caso, las oportunidades para comprobarlo son escasas: el teatro Madrid acoge hoy y mañana las dos únicas funciones del espectáculo. Un mínimo de 8.500 donaciones de sangre. Eso es lo que espera conseguir la Consejería de Sanidad con una campaña que confía en la solidaridad de los jóvenes: desde el pasado día 20 y hasta el 5 de diciembre, se instalarán 270 puntos de donación en las universidades públicas y privadas de la región. Este proyecto, organizado por el Centro de Transfusión, se dirige básicamente a los estudiantes -la Comunidad de Madrid cuenta con 190.000 alumnos matriculados para el presente curso-, pero confía también en la cooperación del personal, docente o no, de las facultades. Se ha calculado una media de 45 donaciones por cada mil estudiantes.