Madrid, Madrid, Madrid La hija del escultor afirma que el proyecto de Fuerteventura «le hizo mucho daño»
15 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El proyecto de horadar la montaña de Tindaya, en la isla de Fuerteventura, «le hizo mucho daño» a Eduardo Chillida , según su hija Susana. «Su muerte empezó al escandalizarse de las críticas que le hicieron muchas personas», se lamentó ayer la hija del escultor durante la presentación de Elogio del horizonte. Conversaciones con Eduardo Chillida , un libro que recoge conversaciones que mantuvo el autor de E l Peine de los Vientos con diferentes personalidades de la cultura entre los años 1992 y 1997. , editora de esta compilación, ha querido abordar el texto mirando al futuro. «Por eso escogí un proyecto aún no realizado que era Tindaya», señala. Chillida planeó desde 1990 horadar la montaña de Tindaya, en el municipio de La Oliva, para construir un enorme espacio de 125.000 metros cúbicos con dos aberturas superiores. El escultor donostiarra, influido por la filosofía zen y la mística, pretendía conjugar en esta obra la presencia del mar, el cielo y la tierra. El libro presentado ayer recoge las inquietudes de Chillida por éste y otros proyectos, que comparte con personalidades de la cultura que le fueron cercanas, como el director de cine Gonzalo Suárez , Thomass Messer , director emérito del Guggenheim de Nueva York, o José Antonio Fernández , el arquitecto que actualmente realiza el estudio de viabilidad del proyecto de Tindaya. Susana Chillida quiso destacar la posibilidad de contemplar la verdadera personalidad del artista que ofrece este libro. En esta serie de encuentros aparece un Chillida espiritual, de sencillo lenguaje y profundo discurso, además del hombre familiar y humano. Además, Susana definió a su padre como el escultor de las preguntas , un hombre que afrontaba sus contradicciones con el silencio y la rotundidad de sus obras. El Museo de la Casa de la Moneda ofrece hasta el 16 de octubre una exposición de objetos africanos que intenta profundizar en la época previa a la existencia de la moneda. Con más de 100 piezas datadas entre los siglos XV y XIX, y provenientes de África subsahariana y occidental, Joyas del Níger y del Benue aglutina primitivas formas de dinero, cuyo valor artístico las convierte en elementos de valor universal con los que establecer intercambios. Son los brazaletes abiertos, o las cuentas de colores, producidas en la isla italiana de Murano. La exposición también recoge objetos a los que se transmitía implicaciones de poder, como máscaras o cuencos utlizados en ofrendas y rituales de adivinación. Parte de estas primitivas formas de dinero llegaron a Europa y fueron imitadas en forma y función. La sala de proyecciones de la Filmoteca Española, el Cine Doré, retoma hoy la actividad de su sala principal, que ha sido reformada coincidiendo con el 50º aniversario de la institución fílmica. Desde mañana, la sala uno de este cine, construido en 1923, y dedicado a su función actual en 1989, proyectará el grueso de la programación de este mes. Un ciclo que celebra el centenario de Cesáreo González , o una retrospectiva sobre la extensa obra de Vicente Minelli coincidirán en pantalla con las películas nominadas a los próximos premios Goya, como Tiempo de Tormenta , de Pedro Olea.