El periodista de Al Yazira reconoce que llevó dinero a países árabes El abogado gallego Manuel Prado niega la vinculación de su defendido con los suicidas del 11-S
08 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Hasta el próximo jueves no se sabrá si el periodista de la cadena de televisión Al Yazira Taysir Alony, detenido en Granada por su presunta relación con la red terrorista Al Qaida, ingresa en prisión o es puesto en libertad. El juez Baltasar Garzón decidió ayer prorrogar 72 horas su detención para dar a la policía más tiempo para estudiar la documentación que le incautaron el día de su arresto. Tras tres horas de declaración a puerta cerrada, se ha podido saber, de fuentes jurídicas, que Alony admitió ante el juez que conoce a los detenidos en España el 13 de noviembre de 2001 en la denominada operación Dátil, y que mantiene una buena relación con su cabecilla, Abu Dahdah. La policía sospecha, precisamente, que recibía dinero del líder de Al Qaida en España, Imad Eddin Barakat (Abu Dahdah) y que lo trasladaba a distintos países para financiar a grupos armados integristas, aunque el detenido asegura que sólo transportaba el dinero como muestra de solidaridad con las comunidades sirias de otros países. Fuentes jurídicas cercanas al proceso indicaron ayer que en el ordenamiento jurídico español el proporcionar infraestructura y el facilitar el mantenimiento de flujos económicos entre miembros de una organización terrorista podría ser constitutivo, al menos, de un delito de colaboración con organización terrorista, pero Garzón tendrá que decidir el jueves este extremo. También se acusa a Alony de estar vinculado con personas próximas a los terroristas suicidas que participaron en los atentados del 11-S que residieron en Hamburgo, ya que telefoneó a dos de los invitados a una boda a la que también asistieron algunos de los autores de los atentados del World Trade Center. Alony, que será defendido por el abogado gallego Manuel Prado -su mujer llamó personalmente para hacerse cargo del caso-, negó cualquier relación con los pilotos suicidas y explicó que la persona de Hamburgo (Alemania) a la que había telefoneado no era Mohamed Atta, sino su hermano Emir. Durante todo el interrogatorio se mostró tranquilo.