El ADN que vincula los crímenes de Coín y Mijas es de un varón

La Voz EFE | MÁLAGA

ESPAÑA

Aumenta la intranquilidad en ambas localidades malagueñas El ministro de Interior pide cautela sobre la posibilidad de que exista un asesino en serie

04 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La muestra de ADN que vincula los crímenes de las jóvenes de las localidades malagueñas de Coín, Sonia Carabantes, y de Mijas, Rocío Wannikhof, corresponde a un varón, según informaron fuentes de la investigación. La conexión entre ambos crímenes se produce al cotejar la muestra de ADN extraída bajo las uñas de Sonia Carabantes, cuyo cuerpo fue encontrado el pasado 19 de agosto en la localidad malagueña de Monda, próxima a Coín, con los datos obtenidos de la saliva de una colilla encontrada durante la investigación del crimen de Rocío Wanninkhof, cuyo cadáver apareció en noviembre de 1999 en Marbella. Intranquilidad El ministro del Interior, Angel Acebes, pidió cautela sobre la posibilidad de que exista un asesino en serie debido a la muestra de ADN. La intranquilidad que se vive en la localidad malagueña de Coín desde que se halló muerta a Sonia Carabantes se «ha agravado» por los nuevos datos en relación con el caso, aseguró ayer el teniente de alcalde de la población, Fernando Fernández. Este edil dijo que esa intranquilidad ha crecido «seguramente por esas nuevas apariciones y por el miedo a que los niños o niñas puedan ser raptados por cualquier psicópata». La posible vinculación entre ambos asesinatos supone «un giro en la investigación» y hace suponer que «nos podíamos encontrar, siempre teniendo en cuenta lo que dicen los medios de comunicación, ante un posible asesino en serie o un psicópata».