Lara Croft, en el salón

La Voz

ESPAÑA

BALLESTEROS

Madrid, Madrid, Madrid Los fans madrileños de la heroína cibernética han robado 33 vallas publicitarias

02 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Ya se sabía que Lara Croft despierta pasiones. Lo sorprendente es que los fans madrileños de la heroína cibernértica sean capaces de llegar tan lejos: 33 vallas publicitarias ubicadas en distintos puntos de la capital han sido mutiladas en apenas quince días. Para comprender la verdadera dimensión del fanatismo, es preciso aclarar que se trata de soportes de 24 metros cuadrados, situados a una considerable distancia del suelo y que llevaban incorporado lo que se conoce como un corpóreo, es decir: la silueta de Angelina Jolie -la exuberante actriz que da vida al personaje- sobre una armadura de hierro. No se sabe muy bien como, los admiradores de la curvilínea aventurera se han encaramado a la valla, han arrancado el tal corpóreo, de tres metros de altura, y se han llevado el armatoste a casa. La empresa Viacom Outdoor España, responsable de la publicidad exterior de Tomb Raider, la cuna de la vida, califica estos sorprendentes robos de «bastante complicados», y asume como puede que a los enloquecidos admiradores de la aventurera les haya bastado con la escueta duración de la campaña (del 13 al 29 de agosto) para arramplar con 33 de las 60 vallas que ostentaban la voluptuosa imagen de la hija de John Voight. El pasado viernes llegó a las pantallas españolas la segunda parte de esta saga, dirigida en esta ocasión por el avezado cineasta Jan de Bont. Terminaba así esta promoción incitante al robo y todos los carteles (mutilados y sin mutilar) eran retirados. Ahora sólo queda una treintena de enormes chicas de cartón reservadas en exclusiva al disfrute visual de sus ladrones. El salón, el dormitorio o la cocina: cualquier sitio es bueno para Lara Croft. Después de ver su último proyecto desestimado por falta de capital, Juan Martínez ha conseguido estrenarse en la dirección con Dos tipos duros, una historia de criminales con trasfondo hispánico en la que ha intentado aunar sus dos géneros predilectos: la comedia y el cine negro. Los veteranos Antonio Resines, Rosa María Sardá y Manuel Alexandre encabezan un elenco de actores de primera línea. Junto a ellos están Fele Martínez, Elena Anaya y Jordi Vilches. «Ni en mis mejores sueños pensé que iba a tener este reparto», confesó un sorprendido Martínez en la presentación de su película, que se estrena este viernes en toda España. Antonio Resines interpreta en este filme el papel de un matón venido a menos que, para saldar su deuda con un cacique de la mafia local incorporado por Alexandre, le cede a su hijo para que se forme en las artes del crimen. «Nos ha quedado una historia de denuncia sobre el inframundo», comentó Resines sobre el guión escrito por el debutante Martínez. El aire entre cómico y negro de películas emblemáticas como Atraco a las tres, Rufufú o El quinteto de la muerte, ha servido de inspiración para esta historia. Su director también se ha servido de los recortes de sucesos para darle al texto de la película «un tono muy medido, entre la comedia y la acción». La película ha recibido el Premio del Público en el último festival de Málaga. Títeres de todos los tipos, formas y tamaños se han instalado, hasta el 11 de septiembre, en Rivas-Vaciamadrid. Son las marionetas protagonistas de las representaciones que componen la segunda edición del festival Títere, ¡Anda!, que se celebra en la localidad. Obras infantiles como El gato con Botas o Un héroe pequeñito compartirán cartel con espectáculos que rompen con el tópico de que los títeres son cosa de niños. Así, la compañía Zur Teatro presentrá su montaje La República del caballero muerto y los jienenses Fernán Cardama pondrán sobre las tablas Llegó el cartero, una adaptación de la obra de Eduardo Galeano.