El último accidente de las obras de los túneles del AVE en Guadarrama, desencadenado el pasado miércoles al incendiarse una locomotora, está ya completamente solucionado, según las empresas encargadas de la obra. Asimismo, el Gestor de Infraestructuras Ferroviarias (GIF) aseguró que el nuevo incidente en la construcción de los túneles «no planteó en ningún momento riesgos para la seguridad de los trabajadores». El GIF informó de que el fuego fue procovado en un manguito de aceite próximo al tubo de la locomotora, rápidamente reducido mediante extintores por el conductor. No obstante, la nube de humo que surgió al exterior alertó al vigilante de prevención que, «en cumplimiento de los planes de seguridad establecidos para la obra, avisó a los medios de emergencia». Este incidente se produce tan sólo veinte días después del registrado el pasado 6 de agosto, cuando los obreros quedaron atrapados en el túnel tras arder la máquina del tren que debía transportarlos. El presidente del Gobierno, José María Aznar, comprobó ayer en Olmedo (Valladolid) los avances tecnológicos en la alta velocidad ferroviaria española durante la segunda y última jornada de su viaje a Castilla y León, que concluyó al mediodía en Segovia con una visita a una exposición de la Fundación Las Edades del Hombre. El jefe del Ejecutivo pudo comprobar el sistema de cambio de vía (del ancho ibérico al europeo) y contempló el paso de un talgo, el Virgen del Pilar, que se utiliza para las pruebas. Aznar se trasladó después a las obras de los túneles del Guadarrama en Segovia, que forman parte de la línea del AVE entre Madrid y Valladolid, donde se produjo el incendio que atrapó a más de treinta trabajadores.