EL MERCADO DE LA CORTE
18 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Los militares desplazados por el presidente Aznar a Irak rozan el escenario de combate, y por tanto la tragedia. El PP en su conjunto ha asumido sin crítica la posición del «jefe», conociendo -además- la fuerte oposición política y social a esta guerra. Es el problema de las unanimidades, que complican por extensión a todos los dirigentes del PP, y -desde luego- al sucesor de Aznar. Dice Trillo que España no investigó si existían las armas de destrucción masiva; o sea, que el Gobierno dió por buenas las invenciones de Bush y Blair. Maragall, referente Coincide The Economist con este columnista en que el imperio norteamericano es, más que nada, incompetente. EEUU no es capaz de salir airoso de esta guerra de «tercera» que no ha tenido contrincante. Como era previsible, muchos ciudadanos a los que se pretendía liberar se están alistando en un movimiento de «liberación» que pone en jaque a los ocupantes. Elorza cree que el PSE puede acabar con la hegemonía suicida del PNV desde el vasquismo y no desde la alianza con el PP. Maragall es ya un referente fuera de Cataluña. Ministra Paella Un simpático conductor radiofónico tuvo la ocurrencia de llamar «ministro paella» a un titular de Agricultura de la etapa socialista al que se le quemaron los bosques un verano atroz. Como prueba de la complicidad de la mayoría de los medios con el Gobierno, la ministra Rodríguez ha salido airosa de la catástrofe de este verano. La constatación de que el naufragio del Prestige dejará graves secuelas tampoco anima a exigir dimisiones. La oposición tendrá que buscarse la vida para eludir la manipulación mediática.