Afirma que la tránsfuga Sáez está segura de haber resuelto su vida La socialista se niega a responder ante la Comisión sobre las actividades de su marido.
31 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Ruth Porta, la mano derecha de Rafael Simancas, negó ayer que Rodríguez Zapatero cerrara un pacto con la corriente socialista Renovadores de la Base para garantizarles un 40% de los puestos en las listas y en los cargos. Pedro Muñoz, que actuó como portavoz del PP, sometió a un maratoniano y duro interrogatorio a la secretaria de Política Institucional de la Federación Socialista Madrileña en la comisión de investigación sobre la crisis provocada en la Comunidad por la espantada de los diputados Tamayo y Sáez. Porta se negó a responder a las reiteradas preguntas de Muñoz sobre su marido, Enrique Benedicto, alegando que éste va a comparecer en los próximos días a petición propia. La número dos de la FSM dijo que eso sería como preguntar a Ana Botella en el Ayuntamiento por las actividades de su marido o al alcalde de Pozuelo por las de su esposa, la secretaria de Organización del PP, Ana Mato. Porta acusó al PP que convertir la comisión en un «proceso» al PSOE para «justificar sus vergüenzas», de ser «el mayor peligro para la democracia», de no tener «decencia política», de funcionar como «un cuartel» y de dar «credibilidad a los traidores». Para ella, los populares no están ateniéndose al objeto de la comisión, que son «las tramas urbanísticas», que «están en el origen de lo sucedido en esta cámara». También dedicó una frase a la tránsfuga María Teresa Sáez: «Cuando la vi comparecer me quedé sorprendida de ver a una mujer satisfecha con lo que había hecho, estaba convencida de que había solucionado el resto de su vida». El popular Muñoz aseguró que la compareciente había preparado su discurso en el «gabinete de Rubalcaba» y le reprochó que obstaculizaba la labor de la comisión.