La amenaza es real

| RICARDO MARTÍN |

ESPAÑA

EL MERCADO DE LA CORTE

21 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Las horas previas al 25-M se están viviendo en un clima primaveral de democracia tranquila que poco tiene que ver con las amenazas reales que se ciernen sobre la capital de España y otras grandes ciudades del país. Los servicios de inteligencia han constatado que Marruecos, junto a Egipto, son los paises con mayor implantación del islamismo revolucionario, enfrentado a los regímenes pseudodemocráticos de ambos Estados. Desde que Aznar puso rumbo a las Azores, estamos en la lista negra del terrorismo islámico. Racismo en España Es noticia que al menos dos de los terroristas suicidas de Casablanca habían trabajado en España como temporeros. El racismo creciente en nuestro país, al que no es ajeno el discurso electoral de Aznar en la recta final de campaña, será un factor emocional que se sume a aquellos islamistas, o sencillamente árabes, que buscan nuevos enemigos en los países desarrollados. En ausencia de soluciones, tras el fracaso de las grandes potencias en Chechenia o Afganistán, los ciudadanos libres tendremos que aprender a convivir con el horror. Perfiles El tramo final de la campaña resitúa a las fuerzas políticas en sus perfiles más nítidos. El PP, con las obras públicas, la seguridad ciudadana y la desconfianza hacia la inmigracion. El PSOE con el empleo, los derechos sociales y la vivienda. Izquierda Unida trata, por su parte, de capitalizar el voto de los manifestantes del «no a la guerra» o el «nunca máis». Nuevo episodio de la confusión deliberada entre lo público y lo privado: el Gobierno quiere que las compañías aéreas asuman los gastos de retorno de los inmigrantes ilegales.