Amenazas al Norte y al Sur

| RICARDO MARTÍN |

ESPAÑA

EL MERCADO DE LA CORTE

12 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Teoría y práctica. Gallardón coquetea con Bono o Leguina y gusta de rodearse de la progresía cultural, en un afán de diferenciarse de la derecha casposa, por cierto la que le ha llevado a dedo a ser candidato a la Alcaldía de Madrid. Pero la imágen de este Gallardón tan centrista se contradice con su práctica política. Se calló lo que sabía de la «operación Tamayo» dejando pasar una ocasión de oro para acreditarse como referente ético, y, gracias a su mayoría absoluta, ha dejado a PSOE e IU sin representación en las empresas mixtas municipales. Derrota en 2004. Hay algunas diferencias perceptibles entre el Gallardón que presidía la Comunidad y este aspirante a presidir el Gobierno de España, que depende no tanto de sí mismo como de la derrota del candidato del PP en 2004. Uno de los factores que ayudarían a la victoria de Zapatero, improbable a fecha de hoy, sería la pérdida de vidas humanas en nuestra inexplicable intervención militar en Irak. Aznar sigue despreciando el consenso en política exterior e insiste en priorizar la relación con EEUU, mientras España pierde pié en Europa. La riqueza africana. Blair advierte del «antiamericanismo» y la «antiglobalización» como tentaciones de la izquierda europea. Su alianza con Bush le incapacita para hablar con objetividad, pero los europeos de a pié saben que con Estados Unidos sólo es posible la sumisión o el enfrentamiento. En Africa, Bush se propone esquilmar las riquezas naturales a cambio de unos pocos millones de dólares en investigación sobre enfermedades terribles como el SIDA, millones que acabarán beneficiando a la industria farmaceútica. La UE exhibe su impotencia.