El accidente provocó alarma general en la zona ante la posibilidad de una nube tóxica El talgo que salió ayer a las 19.05 horas de Madrid con destino a Murcia chocó dos horas y media después contra un tren de mercancías entre las estaciones de Chinchilla y Navajuelos, en la provincia de Albacete. En el accidente se han producido «víctimas mortales», según fuentes de Renfe, que no confirmó su número aunque pudieran ser dos.
04 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El Hospital General de Albacete informa de 26 heridos, algunos sometidos sólo a observación y posteriormente dados de alta. El talgo, con ocho vagones, y 87 viajeros, había avanzado unos quince kilómetros desde su última parada, en la estación de Albacete, cuando se encontró de frente con un mercancías que se dirigía desde Murcia a Madrid. Según Renfe, este tren estaba compuesto por 28 contenedores con diversas mercancías. De ellos, tres vagones iban vacíos aunque en un viaje anterior habían llevado ácido sulfúrico e hidróxido sódico. Tras el choque, la máquina del mercancías cabalgó sobre la del Talgo y dos de sus vagones, lo que provocó un incendio. Alarma de nube tóxica Como sistema de prevención, en un principio se repartieron mascarillas entre los presentes en el lugar del choque por temor a que alguno de los contenedores llevara productos tóxicos, pero el Servicio de Urgencias del 112 de Castilla La Mancha confirmó que la nube provocada por el incendio no era peligrosa. Renfe aseguró en un comunicado que no existe peligro alguno a pesar de la gran nube de humo que cubrió la zona. No obstante, las autoridades pidieron a los vecinos de Navajuelos y Chinchilla que abandonaran las calles y permanecieran en sus casa con las ventanas cerradas, como medida de precaución. Los viajeros fueron atendidos por miembros de Protección Civil y de la Guardia Civil y los heridos trasladados al hospital en algunas de las más de 30 ambulancias que se presentaron en la zona del accidente. El incendio fue controlado por los Bomberos de Albacete, sobre la medianoche, aunque a esa hora aún no estaba completamente sofocado. Los servicios de emergencia revisaban los vagones incendiados del tren de pasajeros para localizar posibles víctimas mortales y varias grúas trataban de levantar las planchas.