Pregunta sin respuesta

| RICARDO MARTÍN |

ESPAÑA

EL MERCADO DE LA CORTE

29 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Ruiz-Gallardón sabía perfectamente, cuando aceptó ser candidato a alcalde, que el poder municipal de la capital de España es mínimo comparado con los poderosos instrumentos de la Comunidad. De hecho, el prestigio del futuro alcalde se ha cimentado en las capacidades de la autonomía, desde la que ha aplastado institucionalmente a Álvarez del Manzano. La pregunta sin respuesta es por qué Gallardón aceptó presentarse a la alcaldía a sabiendas de que Esperanza Aguirre, y, por tanto el PP, podían entregar al PSOE la joya de la corona. El recuento A pesar de que el PP nacional parece dar por válido el resultado electoral en la Comunidad de Madrid, algunos de sus representantes en el recuento están agotando la paciencia de sus colegas de PSOE e IU y de la juez, que ha dado de plazo hasta el sábado para proclamar los resultados finales sin posibilidad de impugnación. Simancas, entre tanto, actúa como presidente de Madrid in pectore anunciando cambios profundos que afectarán a los ambiciosos planes inmobiliarios puestos en marcha por Gallardón con la oposición del PSOE. Giro a la izquierda Pero Simancas tiene que ser cauteloso, porque el crecimiento de la economía española, también la de Madrid, se basa en la construcción. Es un crecimiento insalubre, pero la vivienda y la obra civil han servido estos años para crear puestos de trabajo y sostener las economías familiares. El giro social anunciado por PSOE e IU supone un cambio en la Ley del Suelo, perseguir la especulación y revisar la Operación Chamartín, pero sosteniendo la construcción, motor del empleo. Arreglar la Sanidad será otra urgencia para Simancas.