EL MERCADO DE LA CORTE
22 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.La campaña termina como empezó, con una ofensiva gubernamental de medidas correctoras de sus propias políticas y el protagonismo de Aznar, que ha terminado transformando en un plebiscito a su persona la campaña del 25-M. Si las cosas le van bien el domingo, el lider del PP podrá dar la vuelta al ruedo en olor de multitud, e, incluso, regodearse ante la izquierda española por haber superado con nota los capítulos más oscuros de su mandato. El riesgo que corre Aznar es que los electores acepten su apuesta y le vuelvan la espalda. Quiniela ganadora Siete años después de alcanzar La Moncloa, el Partido Popular propone reconducir sus fracasos más evidentes: seguridad ciudadana, inmigración, violencia de género y vivienda. A pesar del desprecio permanente a las alternativas parlamentarias de la oposición, resulta que las soluciones que se apuntan desde el Gobierno son similares a las propuestas por los socialistas a lo largo de la legislatura. Extraoficialmente, en el PP darían por bueno un resultado con Gallardón en la Casa de la Villa y Simancas en la Casa de Correos. Rebajas fiscales Muy apretados tienen que estar los pronósticos en las autonómicas de Madrid para que los candidatos insistan en sus promesas de grueso calibre, y, además, uno de ellos propongan rebajas fiscales. A los electores no se nos informa de la financiación de los programas, pero la sorpresa mayúscula nos la ha proporcionado la candidata Esperanza Aguirre, que promete nada menos que rebajar los impuestos, con la consiguiente renuncia a recaudar una parte de las tasas autonómicas. Cuando nadie ignora la precaria situación de las arcas de la Comunidad.