IU propone limitar la entrada de coches en la ciudad y vedar su acceso al centro
ESPAÑA
La aspirante de IU a la Alcaldía de Madrid, Inés Sabanés, apostó ayer por cerrar al tráfico el centro de la capital, declarando zona peatonal el eje Puerta del Sol, calle y plaza Mayor, Puerta Cerrada, y Gran Vía de San Francisco, así como las calles adyacentes a estos enclaves, y por limitar el acceso de vehículos privados a la ciudad, fomentando el uso del transporte público. Sabanés presentó su propuesta de movilidad urbana, un documento que, bajo el título Madrid paso a paso, pretende, en un plazo de cuatro años, poner en marcha medidas encaminadas a proteger el casco histórico del trasiego de coches y reordenar la ciudad mediante el establecimiento de tres áreas: la peatonal, la de coexistencia, y la de velocidad reducida. Según puso de manifiesto la candidata de IU, que estuvo acompañada por el número cuatro de su lista y responsable de Medio Ambiente del grupo municipal, Julio Misiego, su «primer compromiso» con los madrileños, en caso de alcanzar la alcaldía de la capital, sería la puesta en marcha de un «plan estratégico» de movilidad urbana cuya prioridad sería reducir el número y la velocidad de uso del vehículo privado. Trasladar los autobuses Para ello, Sabanés se comprometió a declarar zona peatonal el centro de la ciudad, desde la Puerta del Sol hasta la Gran Vía de San Francisco, prohibiendo el acceso de vehículos a motor a esta zona y trasladando las 57 cabeceras de autobuses de la EMT que actualmente concurren en esta zona a plazas cercanas a las mismas. Desde dichas cabeceras partirían autobuses lanzadera gratuitos y microbuses ecológicos, así como un metro ligero o tranvía que recorrería las inmediaciones de la zona protegida al tráfico, y que haría que los ciudadanos tuvieran que recorrer a pie una distancia máxima de un kilómetro para llegar al centro, «no más de diez o quince minutos». Junto a esta medida, se establecería un segundo cinturón de coexistencia, que abarcaría los barrios de Sol, Palacios, Cortes y Embajadores, y en el que se permitiría el uso limitado del vehículo privado, dando preferencia al empleo peatonal de la vía, tanto para viandantes como para ciclistas. Así, algunas de las calles del distrito Centro verían modificada su fisonomía en aras a hacer desaparecer la separación entre calzada y acera, y a que fuesen el mobiliario urbano, la disposición del aparcamiento, la pavimentación y la vegetación los elementos integradores de diferentes tipos de tráfico, dando prioridad al peatón y prohibiendo la circulación de turismos por encima de los 15 kilómetros por hora.