«Los problemas se han convertido en oportunidades». Así de entusiasta se mostró ayer la ministra de Medio Ambiente, Elvira Rodríguez, durante la inauguración del parque forestal de Valdemingómez. El alcalde de Madrid, José María Álvarez de Manzano, y el concejal de Medio Ambiente, Adriano García-Loygorri, estuvieron también presentes en el acto. Parece un milagro, pero va a resultar ser cierto: es posible transformar la basura en energía. Los 21 millones de toneladas de desperdicios acumulados durante 23 años en el antiguo vertedero serán capaces de generar, por obra y gracia de un complicado mecanismo, el 75% de la electricidad anual necesaria para iluminar las calles de Madrid. ¿Cómo? La descomposición de residuos orgánicos genera biogás, que contiene metano - veinte veces más contaminante que el CO2- en su composición. Los más de 40 kilómetros de tuberías y 280 pozos de captación que horadan el subsuelo del parque forestal son los responsables de la conversión del metano en energía electrica. El vertedero ha sido sellado con materiales que evitan la emisión de los gases contaminantes. Sobre las láminas aislantes, un depósito de tierra vegetal ha permitido que lo que era un foco de riesgo se haya convertido en un parque donde 60.000 árboles y 300.000 arbustos respresentan la fauna de la Comunidad de Madrid. El parque tardará años en estar aún totalmete abierto al público y es preciso concertar las visitas.