Dos jefes de Estado

| RICARDO MARTÍN |

ESPAÑA

EL MERCADO DE LA CORTE

05 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Además del éxito de público que ha supuesto la visita del Papa a Madrid, cabe destacar el papel protagonista que ha atribuido la diplomacia vaticana a don Juan Carlos, jefe del Estado español, como Juan Pablo II lo es del Estado vaticano. Ha sido una forma elegante de soslayar las diferencias radicales que han separado al Gobierno de la doctrina oficial de la Iglesia, representada por el Sumo Pontífice. Como el problema subyacía, aunque no se explicitó en ningún momento, una pancarta rezaba «Aznar excomunión». Tertulia familiar Existen, ciertamente, dos estilos de ejercer la política en la España de hoy. José Luis Rodríguez Zapatero se limitó en la forma y en el fondo a ejercer de líder de la oposición, eludiendo cualquier complicidad con el este Papa, que ha mantenido su oposición a la guerra de Irak en sintonía con la izquierda. José María Aznar, en un intento imposible de emular la foto de la familia real con Juan Pablo II, llevó a sus allegados a la audiencia papal, convirtiendo aquello en animada tertulia en la que no se mantuvieron las formas. «Off the record» Lo que piensan en el PP de la excesiva soltura de Aznar con este final de ciclo no es publicable, aunque algo se dice. Por ejemplo, en algunos territorios se cree que un baño de multitudes con Aznar a la cabeza no es beneficioso para mover el voto ante el próximo 25-M. El problema es que los discrepantes se mantienen en el off the record, por lo que cabe afirmar que aquellos dirigentes que han compartido sin rechistar esta etapa política no serían creíbles si pretendieran representar «algo diferente con vistas al 2004».