Ana Botella vuelve a su hogar

| RICARDO MARTÍN |

ESPAÑA

EL MERCADO DE LA CORTE

05 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Un montaje fotográfico espectacular, en una de esas revistas del corazón que antaño sólo hablaban de las Monarquías, nos devuelve la imágen más celebrada de Ana Botella. La familia Aznar, incluído el yerno, posa en unas imágenes rosa, glamurosas, que omiten informativamente el papel protagonista de Aznar en esa guerra atroz, cuyo balance es letal para la población civil. La candidata de Ruiz-Gallardón apenas aparece en actos electorales de su partido en Madrid. Ana Botella ha vuelto a su hogar, a su papel de esposa y madre. Agag y el padre Ángel Se comenta que está algo defraudada con la política en caliente. Y, además, el padre Ángel, fundador de Mensajeros de la Paz, se desmarca de su protectora al afirmar que los gays pueden adoptar niños; aunque, eso sí, la prioridad sería para las parejas casadas por la Iglesia. Y Rouco, espoleado por el presidente Bono, recuerda que la condena del Papa a la guerra vincula a los católicos, por tanto a los Aznar. El yerno, señor Agag, forma parte de la jet, de ese mundo de influencias que le permite disfrutar de la Fórmula uno en Brasil. Izquierda de boquilla De Palacio y Rato son la sonrisa del régimen, los miembros del Gobierno encargados de anunciar la ayuda millonaria a las víctimas de Irak. Si, finalmente, los invasores no encuentran el enorme arsenal de armas químicas y de destrucción que poseía Sadam Hussein, ¿qué argumentos podrá esgrimir Aznar para explicar la intervención de Españaen la masacre iraquí?. Históricamente, los radicales presuntamente de izquierda han engordado el voto más conservador: el Grapo, Eta y, ahora, los que atentan contra sedes del PP.