Lázaro Carreter ahonda en los clásicos y el Reina Sofía rinde tributo a Zóbel
18 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.es el último proyecto del director de escena y cineasta Jaime Chávarri . Para la representación teatral de la obra del escritor norteamericano Edward Albee -autor de ¿Quién teme a Virginia Woolf? - Chávarri ha contado con los actores María José Alonso , Conrado San Martín , Beatriz Santana y Alberto Marinero . Tras su paso por Alicante y Zaragoza, el montaje se estrenará de manera oficial el viernes en el teatro Reina Victoria, de Madrid.La obra es «un texto difícil de desentrañar», explicó Chávarri, que le ha cautivado por «su absoluta actualidad». En ella se aborda lo que un matrimonio feliz es capaz de hacer para obtener más poder y estatus consiguiendo dinero fácil. Todo ello en un tono de humor negro que late por debajo de la comedia. El producto de un largo trabajo de investigación que Fernando Lázaro Carreter ha consagrado a la literatura española de los siglos XVI y XVII sale a la venta en un único volumen titulado Clásicos españoles, de Garcilaso a los niños pícaros (Alianza Editorial). «He puesto un chorro de vida en cada uno de estos ensayos», dijo el ex director de la RAE en la presentación. «Todos tienen en común que he intentado resolver en ellos alguna pregunta y que están dedicados a clásicos que fueron inventores de algo». Garcilaso, Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, Quevedo, el Lazarillo de Tormes... Lázaro Carreter analiza el espíritu que los ha inmortalizado como clásicos en un trabajo que, en palabras de Mario Vargas Llosa -que presentó la obra junto a Víctor García de la Concha y Francisco Rico - «es una estupenda guía para que el lector profano se acerque a los clásicos y aproveche sus tesoros». Paseo por el abstracto»» La infanta Cristina inauguró ayer una exposición en el Reina Sofía que rinde tributo a Fernando Zóbel (Manila 1924-Roma 1984). Por este motivo, el museo ha organizado la mayor muestra de este artista español nacido en Filipinas. La muestra reúne noventa y cuatro obras procedentes de diferentes países y de la Fundación Juan March, entidad a la que donó su colección.La exposición tiene un carácter cronológico, se inica con unas pinturas abstractas influidas por el expresionismo abstracto americano y su amistad con Mark Rothko .