La Guardia Civil teme que la autopsia jamás explique la muerte de Dónovan

La Voz AGENCIASGUADALAJARA / MADRID

ESPAÑA

SERGIO BARRENECHEA

La grave descomposición de los restos podría ocultar un asesinato a cuchilladas o una paliza -Un prestigioso forense descarta el suicidio o el accidente como hipótesis del fallecimiento

24 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Expertos de la investigación sostienen que aunque las pruebas forenses no aprecien indicios de un crimen, los resultados de la autopsia que se le está realizando al joven Dónovan Párraga «no serán nunca concluyentes sobre la causa de la muerte», debido al grave estado de descomposición del cuerpo, en particular el de los restos de tejido orgánico no óseo (piel y vísceras). «En el caso de que se tratase de un homicidio, si el niño hubiera sido asesinado a golpes o a tiros no habría mayor problema para determinar la causa del deceso, pero si el pequeño hubiera sido muerto con un cuchillo o empujado a la fosa sería mucho más difícil o casi imposible determinar la causa exacta sin margen alguno de error», explicaron gráficamente mandos de la Policía Judicial del instituto armado. Efectivos del Grupos de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil trabajaron durante todo el día de ayer y sin descanso en la fosa séptica de Trijueque (Guadalajara) donde el jueves apareció parte del cadáver de Dónovan ; su objetivo es recuperar todos las partes del cuerpo y cualquier otro material que permita a los forenses concluir cuanto antes la autopsia del menor y elaborar una primera conclusión sobre las circunstancias en las que se produjo el fallecimiento del niño. No obstante, y pese a la celeridad en los trabajos, los forenses del Tanatorio Virgen de la Antigua de Guadalajara no esperan poder concluir los análisis definitivos de identificación del cuerpo antes de inicios de la próxima semana. El experto forense José García-Andrade afirmó ayer que el lugar donde se ha hallado el cadáver de Dónovan Párraga «no puede ser más demostrativo de que se trata de un homicidio» y descartó que fuese un accidente o un suicidio. Charca maloliente Para Andrade, «es fundamental conocer cuál y cómo es el lugar del hecho» que, en este caso, le lleva a afirmar que «no podemos pensar en absoluto que ha sido un accidente, porque un niño de esa edad no salta una tapia para ir a jugar a una charca». Asimismo, descartó el suicidio infantil porque «es algo excepcional y además suelen escoger otros sitios, pero no una charca maloliente». «Es un homicidio en el que tiran el cadáver a un pozo con la intención de hacer desaparecer el cuerpo o esconderlo durante el mayor tiempo posible porque las charcas aceleran la putrefacción», manifestó Andrade.