El fin del submarino que nunca combatió

Tras 27 años de servicio, la Armada se deshace del submarino «Narval», una nave con casi mil días de inmersión, pero que no llegó a participar en ninguna acción bélica


redacción

El submarino de la Armada Española Narval (S-64) con base en Cartagena y 27 años de servicio, se jubila hoy, una vez que finalice el crucero con el que se despide de la Armada. En este último viaje, la nave ha hecho escala en los puertos de Barcelona y Valencia. Su baja definitiva será efectiva el próximo 23 de abril.Este buque ha estado cerca de mil días bajo el agua. Su última travesía la ha efectuado bajo el mando del capitán de corbeta Mauricio de la Gándara. El Narval es el cuarto submarino español de la clase Delfín, construido por la factoría Izar de Cartagena, y fue entregado a la Armada Española el 22 de noviembre de 1975.Trece años después fue sometido a un proceso de modernización, con el que se le dotó de nuevos sonares y un sistema de lanzamiento de torpedos filoguiados, según relatan fuentes del Ministerio de Defensa. Asimismo, indican que la baja de este submarino está encuadrada dentro del Plan de Modernización de las unidades de la Armada Española, que incluye la construcción de los nuevos submarinos de clase S-80, que sustituirán a los de la clase Delfín.Podría seguir operandoEn este sentido, su ultimo comandante señala que «el submarino Narval actualmente está en plena actividad y que podría seguir operando, pero la Armada debe ajustarse al avance de las nuevas tecnologías y «no puede quedarse atrás». El barco tiene prevista su inmovilización el próximo jueves, previa a la baja definitiva en la Lista Oficial de Buques de la Armada. La nave nunca ha participado en ninguna guerra, pero en sus 22.000 horas de inmersión, el submarino efectuó operaciones de vigilancia, de apoyo a una fuerza naval y de control de tráfico marítimo. Según afirma el comandante «el submarino es un arma muy versátil».A lo largo de los 27 años de vida del buque han sido guiado por 14 comandantes, 105 oficiales, 130 suboficiales, 450 efectivos de personal de marinería y tropa profesional. Asimismo, en sus instalaciones han efectuado el servicio militar obligatorio 450 marineros voluntarios.El militar De la Gándara señaló que, tras este crucero de «fin de vida» del buque, el destino del barco es «desconocido». Lo que sí está previsto hasta su inmovilización es retirar los equipos y todo aquello que sea utilizable. Se trasvasarán a los barcos de la serie que siguen operativos, aseguran desde la Armada. El submarino, que tiene 60 metros de eslora y seis de manga, es el primero de los llamados Delfín que se dará de baja. Pero no el último, el comandante que gobierna la nave asegura que «para finales del 2004 no quedarán ninguna de esta clase operativa».

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