EL MERCADO DE LA CORTE
14 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Manos Eufóricos por el éxito aparente de su paquete legislativo contra la delincuencia y la inmigración, en el PP vuelven a acariciar el triunfo electoral. En la catarsis colectiva, el ministro de Justicia ha dejado una reflexión para la historia: «la seguridad es la libertad de las libertades». En nombre de la libertad se han vulnerado muchas veces los derechos universales, y está probado que sin igualdad tampoco hay libertad. El colectivo «Manos Limpias», que sólo se querella contra partidos de izquierda, empitona a «Nunca Máis». El Supremo y HB Para que la ilegalización definitiva de Batasuna pueda exhibierse como una baza electoral más, el ministro de Interior presiona al Tribunal Supremo para que dicte sentencia cuanto antes. Sería inimaginable que los magistrados tomaran una decisión contraria a la previsión del Ejecutivo: no habría redención ni tregua para ellos en el actual marco político. Arrastrado por el vendaval, Rodríguez Zapatero vuelve a ser el junco que cede hasta que cesa la tempestad, pero la gravedad de la situación demanda su liderazgo social. Ana Pastor Las urgencias políticas han hecho imposible el pacto que perseguía una ministra con los pies en la tierra, Ana Pastor, que sólo ha logrado sumar a su tarjeta sanitaria única a cinco autonomías del PP. Los precios se desbocaron en 2002, dejando en entredicho el «escenario macroeconómico del Gobierno». La rebaja fiscal de Montoro tampoco compensará la subida del IPC a lo largo de 2003. Al PP le ha salido una fuerte disidencia en Andalucía, donde los críticos de Arenas y el PADE (Partido Demócrata Español), irán juntos a las municipiales de mayo.