05 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.
A La fachada del número 8 de la calle Arenal, donde, según un cuento, vivió el Ratón Pérez en el sótano de una confitería, ya tiene una placa en homenaje a este personaje infantil encargado desde hace casi un siglo de llevar un regalo a los niños cuando se les cae un diente. El Ayuntamiento rindió ayer homenaje al personaje, que vivía en una caja de galletas frente a una pila de quesos, según la historia que el padre jesuita Luis Coloma contó al rey niño Alfonso XIII. En el interior del edificio, donde hay tiendas y oficinas, alguna en alquiler, se ha instalado otra placa y una pequeña estatua de bronce.