Una inversión muy cuestionada

Alejandro Posilio MADRID

ESPAÑA

BENITO ORDÓÑEZ

Sólo una media de doscientas personas utilizan diariamente la terminal de facturación de equipajes al aeropuerto instalada en el intercambiador de Nuevos Ministerios

04 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Cuando hace más de siete meses el presidente del Gobierno, José María Aznar, el ministro de Fomento, Álvarez Cascos, y el presidente de la Comunidad de Madrid, Ruiz-Gallardón, inauguraban el intercambiador de Nuevos Ministerios todo eran alegrías y parabienes. Esta macroinfraestructura se convertía en el proyecto estrella de la última legislatura del dirigente regional madrileño. Para su puesta en funcionamiento fue necesaria la inversión de 236 millones de euros (39.267 millones de pesetas). Una cantidad que hoy muchos califican de poco útil debido a su falta de rentabilidad social. Este intercambiador, además de unir tres líneas de metro y una de cercanías Renfe, incluye una terminal que comunica la estación con el aeropuerto de Barajas en doce minutos. En ella se facturan equipajes con las principales compañías aéreas, siempre que se realice dos horas antes de la salida del vuelo. Pocos usuarios Si el intercambiador de transportes es utilizado todos los días por decenas de miles de usuarios del metro, la terminal de facturación queda muy lejos de dar servicio a tantos cosumidores. Según los datos aportados por Iberia y por Aeropuertos Españoles de Navegación Aérea (AENA), sólo una media de 200 personas facturan diariamente desde esta terminal. Es decir, poco más de veinte por mostrador y día. Mientras que en los díez últimos días de mayo (se inauguró el 21) la media por jornada fue de 198 usuarios, en junio ascendió a 207, en julio alcanzó los 230, mientras que en agosto llegó su cenit con 328 durante la primera semana. Después descendió su uso y la media mensual de septiembre, octubre y noviembre fue de 5.000 clientes. Estas cantidades no justifican una inversión tan grande, si bien, los gastos de explotación corren a cargo de AENA. Según señaló a este periódico un portavoz de este organismo, «a estas inversiones no se les puede medir la rentabilidad los primeros días». «El tiempo dirá, con el mayor o menor uso por parte de los clientes, si este gasto es útil o no. Es un servicio suplementario que ofrece el aeropuerto y hay que darle tiempo para que la gente sepa que existe y se acostumbre a utilizarlo». No es de la misma opinión Julián Revenga, responsable de transportes del PSOE en la Asamblea de Madrid: «La inversión en este intercambiador es de bajísima rentabilidad social. Sus usuarios no llegan a 200 personas al día. En esta obra se ha tirado dinero, pues es utilizada por poca gente, porque hay que facturar dos horas antes. Alguien se ha forrado con todo esto. La gestión realizada por Gallardón y Cortés es de vergüenza política». Como es natural, el PP no acepta este punto de vista. El portavoz de Obras Públicas, Urbanismo y Transporte en el Parlamento regional, Pablo Morillo, asegura que la «rentabilidad social está asegurada». Y añade: «Hay mucha gente que por 0,9 euros saca su tarjeta de embarque y se desplaza al aeropuerto en metro. En Londres, este servicio cuesta 20 libras (más de 25 euros). Si será rentable que ya lo han solicitado las autoridades catalanas para Barcelona». Por su parte, Juan Ramón Sanz, portavoz de Transportes de IU en la Asamblea, se muestra categórico: «No está justificada la inversión realizada en absoluto. No se consiguen los objetivos propuestos. La modernización que se ha realizado en este servicio no responde a la funcionalidad deseada. La inversión no ha captado el tipo de demanda de Madrid. Aquí existe la costumbre de ir en taxi al aeropuerto. Está enraizada y se van a necesitar muchos años para cambiarla». Ningún organismo ofrece datos de cuántos usuarios cogen el metro diariamente para trasladarse al aeropuerto.