Marino Barbero en Corcubión

| RICARDO MARTÍN |

ESPAÑA

EL MERCADO DE LA CORTE

03 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Indicios y testigos La tenacidad del juez Marino Barbero venció los obstáculos que el PSOE y el Gobierno le colocaron para ocultar la financiación ilegal del Partido Socialista. En un juzgado de Corcubión se pretende ahora poner en marcha la máquina de administrar justicia, pero el ministro-responsable dice carecer de algunos de los documentos que podrían determinar las aristas delictivas del caso Prestige . Muchos sumarios se abren por simples indicios, y condenas como las del caso Marey se basan en meras coincidencias testimoniales. Chirac solidario La diferencia es que ahora no hay «presión mediática», ni se vislumbra la autoexigencia judicial que elevó a Garzón, Lerga, Gómez de Liaño o García Castellón, y al propio Barbero, a categoría de héroes de una supuesta «democracia enferma». Chirac acude en ayuda de Aznar, desviando toda responsabilidad en la marea negra hacia armadores y transportistas. Llega Lula da Silva aconsejando a Chávez inteligencia y moderación. Si EEUU lo permite, Lula liderará Iberoamérica desde un justicialismo en libertad. La UE debiera ser su cómplice. Marea sobre Aznar La equivocada estrategia sucesoria en el PP está provocando una marea crítica contra Aznar. Nadie se explica a estas alturas por qué el presidente español eludió elegir a Rato como delfín desde un primer momento, exigiéndole correr una dolorosa maratón compañía de otros fondistas. A los pre-candidatos les han ocurrido todo tipo de infortunios y, ahora, sólo Ruiz-Gallardón garantiza el éxito en 2004. El modelo sucesorio que parece haber hecho fortuna es el que ha patentado Pujol con la previsora designación de Mas.