La policía permitirá beber en la Puerta del Sol, pero requisará las botellas

ESPAÑA

Ansuátegui dice que no se peude impedir que la gente tome alguna copa para estar «contenta y alegre» Un total de 3.000 profesionales, entre policías nacionales y municipales, guardias civiles, efectivos sanitarios y empleados de limpieza, velarán por el normal desarrollo de las celebraciones de Nochevieja y Año Nuevo que se desarrollen hoy en la Comunidad de Madrid.

30 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El delegado del Gobierno en la región, Francisco Javier Ansuátegui, señaló tras presidir la reunión de coordinación entre los distintos organismos que formarán este dispositivo, que estas medidas pretenden «potenciar el ambiente de seguridad que permita la alegría y el disfrute de los madrileños» durante la última noche del año. Al encuentro, que se desarrolló en la sede de la Delegación del Gobierno, acudieron la directora general de Turismo, Teresa Caramé, responsables de la Jefatura Superior de Policía, la Comandancia de la Guardia Civil, la Guardia Civil de Tráfico y la Policía Municipal de Madrid, y miembros de los servicios asistenciales y de limpieza Samur-Protección Civil y Selur. Cifras distintas Los 3.000 efectivos puestos en marcha por las Administraciones central, autonómica y municipal -cifra que contrasta con la aportada por el Ayuntamiento de Madrid, que calcula en 5.300 los operarios únicamente de limpieza que trabajarán en Nochevieja- se ocuparán tanto de mantener el orden en la Puerta del Sol, lugar de celebración de las tradicionales campanadas de fin de año, como de controlar que las seis macrofiestas organizadas en la región se desarrollen dentro del marco legal. En la céntrica plaza madrileña la Policía Municipal desplegará a unos 150 agentes que se ocuparán de impedir que las personas que accedan al recinto por cualquiera de sus diez accesos porten botellas de cristal que pudieran ser arrojadas en los momentos de celebración. En este sentido, todas las personas que entren a la Puerta del Sol con un envase de vidrio tendrán que cambiar la bebida a un recipiente de plástico. No obstante, Ansuátegui señaló que el consumo de alcohol en la plaza, prohibido en cualquier vía pública de la región desde la entrada en vigor de la denominada Ley Antibotellón, «no se va a poder evitar». «Eso implicaría algo que no vamos a poder evitar -señaló-, que es que la gente tome alguna copa para estar contenta y alegre». Para evitar problemas de movilidad en la plaza, el Ayuntamiento habilitará dos pasillos de seguridad, que utilizarían los servicios de emergencia en caso de necesidad. Uno de los espacios que permanecerán libres de público enlazará la calle Mayor con la Carrera de San Jerónimo, mientras que el otro unirá transversalmente las vías de Montera y Carretas.