Carga y descarga

MANUEL MARLASCA

ESPAÑA

DESDE EL CENTRO

15 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

EN SU DÍA escribí del acierto de la elección de Gerardo Díaz-Ferrán como presidente de los empresarios madrileños. Y aparece ahora su nombre como impulsor de una propuesta de modificación de la ordenanza municipal de la carga y descarga en la ciudad de Madrid. Empresario de transporte colectivo, Gerardo se conoce la asignatura al dedillo; concesionarias sus empresas del transporte público de superficie en numerosas ciudades españoles, sabe Díaz-Ferrán lo que es la velocidad media de los autobuses y la incidencia que en la misma tiene la carga y descarga que, increíblemente, no cuenta en Madrid con restricciones en las horas diurnas, que son las de mayor tráfico, con la consiguiente reducción de la fluidez de la circulación que ello supone. Y como buen negociador que es el presidente de la CEIM, también conoce los problemas que los sindicatos y las empresas han puesto siempre para llevar el grueso de la carga y descarga a la noche, porque el trabajo nocturno es más duro para los trabajadores y más caro para los empresarios. La situación del tráfico de Madrid exige negociación y sacrificios para tratar de sacarlo del atasco permanente. El Ayuntamiento tiene una ocasión única de resolverlo, si Díaz-Ferrán es uno de los negociadores, sin perjuicio de que la proximidad de las elecciones, como el hambre, aviva la imaginación. La capacidad de Gerardo para dar solución a cada problema, y no al revés, que es lo que suelen hacer los políticos, obrará el milagro de que Madrid, como otras grandes capitales europeas, lleve a la noche la carga y descarga, que es uno de los principales factores de perturbación del tráfico rodado.