La policía francesa interroga a un policía jubilado que pudo facilitar información a los GAL
ESPAÑA
Pierre Hassen, un policía francés jubilado, fue inculpado ayer de complicidad en intento de asesinato mediante el suministro de información por su presunta implicación en dos atentados perpetrados por los GAL a mediados de los años 80 en el País Vasco francés. Más de 16 años después de los hechos, es la primera vez que la Justicia actúa de manera efectiva contra la supuesta colaboración policial francesa en la guerra sucia contra ETA. Hassen, antiguo funcionario de la Policía de Aire y Fronteras (PAF) en Hendaya, fue detenido el jueves en su domicilio de Biarritz y a última hora de la tarde del jueves quedó en libertad bajo control judicial. Su imputación es consecuencia de una querella criminal presentada el 14 de junio de 1996 por Juan Ramón Basáñez Jauregi. Este hermano de un militante de ETA muerto a tiros en Bilbao en 1977 fue víctima de dos atentados de los GAL. A consecuencia de las graves heridas sufridas perdió la visión del ojo derecho. A raíz de su denuncia, que también afecta a los policías españoles Miguel Planchuelo y Francisco Álvarez, el Tribunal de Apelación de Pau ordenó el 10 de marzo de 1998 la apertura de diligencias cuya instrucción fue encomendada a la juez de Bayona Jocelyne Rubantel. Otras fuentes indicaron que no fue esta magistrada quien ordenó el arresto de Hassen sino que obedece a una comisión rogatoria del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, en el sumario por el asesinato de Juan Carlos García Goena, el 24 de julio de 1997 en Hendaya.