DE OSOS Y MADROÑOS
02 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.LAS NOTICIAS que estos días corren respecto a la rehabilitación de la mano izquierda de la estatua madrileña de la diosa Cibeles están a punto de dejar de piedra a muchos madrileños. Sencillamente, por lo desproporcionadas que resultan las cifras al común de los mortales. Hay que ver lo cara que va la «carne» de diosa... aunque se trate de Cibeles, también conocida como Rea, esposa de Cronos (Saturno) y madre, que recordemos, nada menos que del mismísimo Zeus (Júpiter), pero también de Poseidón (Neptuno), que, miren por dónde, le ha salido colchonero, y de Hades (Plutón), es decir, de los dioses que se repartieron, respectivamente, el cielo, el mar y el mundo subterráneo. Uno de sus símbolos es la llave de los tesoros terrenales, y a lo mejor ahí está la razón de que la reparación de la mano de su estatua, amputada por unos bárbaros auténticamente iconoclastas, tenga un coste estimado de 30.000 euros, cinco milloncejos de pesetas de nada. Muchos euros parecen, como mucha piedra parecen los 590 kilogramos de ese material que ha cedido el ayuntamiento toledano de Montesclaros. Claro que todo lo que se refiere a la mitología es, por naturaleza, un poco exagerado, pero... ¿tanto? Hasta hace poco, las reparaciones de los desperfectos en las estatuas pétreas de Madrid corrían a cargo de un funcionario, un profesor de la Escuela de Cerámica, cuyos honorarios no eran, desde luego, tan elevados. Parece que en este asunto hay mucha mano izquierda, y no sólo la de la diosa. Sería bueno que se presentasen unas cuentas muy claras; mientras, muchos estamos no ya estupefactos, sino, literalmente... de piedra, pero con una mosca bien viva detrás de la oreja.