Carrera de obstáculos en el Metro

ESPAÑA

BENITO ORDÓÑEZ

Una asociación de minusválidos realizó un recorrido para demostrar las carencias

19 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Los minusválidos que residen en Madrid siguen teniendo grandes dificultades no sólo para desplazarse por la ciudad sino también para acceder a algunos servicios básicos, como el transporte público. Una prueba realizada ayer por la Coordinadora de Minusválidos Físicos demostró que 114 de las 158 estaciones de la red de Metro de Madrid (un 73%) no están adaptadas para que las personas con discapacidades puedan desenvolverse con normalidad. Estaciones de Metro tan emblemáticas y centrales como la de Sol presentan dificultades insalvables para los madrileños con movilidad reducida. La salida a la calle del Carmen, por ejemplo, sólo es accesible tras ascender los 70 peldaños que la separan del vestíbulo. Falta de rampas El portavoz de la coordinadora, Óscar Moral, realizó el recorrido entre las estaciones de Atocha y Sol en colaboración con la Asociación para el Estudio de la Lesión de Médula Espinal. «Hemos tenido que subir a pulso las sillas de ruedas pues Sol, pese a ser núcleo fundamental y emblemático de reunión de los ciudadanos, carece de ascensores y rampas a las zonas intermedias y a los andenes que posibiliten la accesibilidad de todas las personas con independencia de su situación personal», aseguró Moral. Doce personas en silla de ruedas y otras tres ayudadas con bastones sólo pudieron concluir su recorrido gracias a la ayuda prestada por representantes sindicales que les acompañaban. «Por desgracia Sol no es un caso aislado», afirmó Óscar Moral, que explicó que de las 158 estaciones que integran la red de Metro de Madrid «sólo 44 están adaptadas». Puso como ejemplo de buen hacer la de Nuevos Ministerios que, tras las obras de ampliación de la Línea 8 hasta el aeropuerto de Barajas, «se ha convertido en una buena estación». La Coordinadora de Minusválidos Físicos reclamó un «plan estratégico» de eliminación de barreras arquitectónicas similar al que ya existe en metros como el de Bilbao o Munich (Alemania). «La de hoy -concluyó Moral- no ha sido una acción reivindicativa» sino la «demostración» de que «muchas personas tratan de coger el Metro con normalidad pero llega un momento en que les resulta imposible».